Seúl, Corea del Sur.- Corea del Norte probó posiblemente el jueves su mayor misil balístico intercontinental hasta la fecha lanzándolo al mar, según los ejércitos de países vecinos. Pyongyang eleva así la presión en una campaña que busca obligar a Estados Unidos y a otros rivales a aceptar que es una potencia nuclear y a eliminar las asfixiantes sanciones en su contra.
La prueba, que amplía las realizadas por el país este año, se produjo después de que los ejércitos estadounidense y surcoreano dijeron que el Norte estaba preparando el vuelo de un nuevo ICBM de gran tamaño que presentó públicamente en el pasado octubre de 2020.
El ejército surcoreano respondió con maniobras con fuego real de misiles, lanzados desde vehículos terrestres, un buque y un avión. Esto mostraría su preparación para llevar a cabo ataques precisos contra puestos de lanzamientos de misiles de su vecino, así como contra instalaciones de mando y apoyo, explicó. La reacción de Seúl subrayó la reanudación de las tenciones intercoreanas mientras la diplomacia nuclear continúa estancada.