Minneapolis.- El video es horrible: Un policía blanco apoya su rodilla sobre el cuello de un hombre negro esposado y tendido en el piso, que imploraba que levantase la pierna porque no podía respirar. Hasta que dejó de hacerlo.
Había muerto.
Cuatro policías fueron despedidos 24 horas después del incidente, en medio del furor causado por su intervención. Pero esto no quiere decir que se los vaya a juzgar por asesinato y ni siquiera es seguro que el caso sea catalogado como un uso excesivo de la fuerza.
La medida fue tomada luego de que circulase un video filmado por una transeúnte afuera de una tienda de comestibles de Minneapolis el lunes por la noche, el cual dejó en claro que un policía insistió en apretarle el cuello a Floyd a pesar de que este insistía en que no podía respirar. Hubo manifestaciones de protesta por la muerte de Floyd el martes por la noche, en que miles de personas se presentaron en el lugar donde se produjo el incidente.
Muchos caminaron más de tres kilómetros hasta la comisaría de la zona. Algunos rompieron ventanas e hicieron pintadas. La policía los dispersó con gas lacrimógeno.
Los investigadores deberán determinar cuál fue la intención de los agentes, si querían hacer daño a Floyd o si su muerte fue un accidente. También se debe decidir si privaron a Floyd de sus derechos civiles.