NUEVA YORK (AP) — Las calles alrededor de un rascacielos del centro de Manhattan donde los daños estructurales obligaron a realizar evacuaciones iban volviendo gradualmente a la vida el miércoles, luego de que se permitió a residentes y huéspedes de hoteles regresar a edificios cercanos, y mientras los trabajadores realizaban arreglos temporales para apuntalar las partes afectadas.
Daños estructurales y evacuación en Manhattan
Después de que las cuadrillas trabajaron toda la noche para estabilizar una sección del edificio donde se doblaron algunas columnas y los pisos cedieron, el alcalde Zohran Mamdani trató de tranquilizar a los neoyorquinos recelosos, diciendo que no se había detectado más movimiento en el enorme proyecto de conversión de oficinas a apartamentos en la antigua sede del gigante farmacéutico Pfizer cerca de la Terminal Grand Central.
Pero otros cuatro edificios de la zona seguían cerrados, y la ciudad llevará a cabo una investigación más amplia sobre qué salió mal y qué se puede hacer para evitar un incidente más devastador como un derrumbe, prometió el alcalde.
"Tan pronto como respondamos a las preguntas de emergencia sobre la seguridad en este momento, vamos a llevar a cabo una investigación completa sobre cómo llegamos a este punto", manifestó Mamdani. "Porque esto no es una consecuencia necesaria de una conversión de oficinas a viviendas. Sin embargo, esto es claramente una falla en ese proceso".
Detalles confirmados y acciones oficiales
Vigas dobladas y pisos hundidos desencadenaron temores de derrumbe. Las autoridades atendieron llamadas de emergencia en el edificio a primera hora del martes y descubrieron dos vigas de soporte retorcidas y pisos hundidos en el nivel 21, lo que desencadenó evacuaciones masivas y el cierre de calles en una zona muy concurrida no de la terminal Grand Central y del edificio Chrysler.
En las primeras horas, los funcionarios creían que el edificio con estructura de acero, que estaba vacío salvo por los trabajadores, no necesariamente corría riesgo de un derrumbe total, sino "más bien de un derrumbe localizado", como lo describió el jefe de bomberos John Esposito.
A los contratistas en el lugar se les permitió volver a entrar al edificio a última hora del martes para realizar las reparaciones de emergencia después de que funcionarios municipales hicieran una inspección piso por piso y encontraron señales alentadoras.
Residentes y huéspedes de hotel regresan tras evacuación
Sally Grant y Margaret Clark estaban entre quienes el miércoles esperaban que se les permitiera volver a entrar al Hampton Inn cerca del antiguo edificio de Pfizer dañado.
Habían viajado desde Escocia para ver a Bon Jovi actuar en el Madison Square Garden el martes, pero fueron evacuadas y se les dijo que dejaran sus pertenencias, incluidas sus tarjetas de crédito, pasaportes y medicamentos.
"Podrían habernos dado cinco minutos para agarrar nuestras pertenencias, ya sabe, en lugar de simplemente decir todos afuera, todos afuera", comentó Clark. "Nos han dejado sin nada. Dormimos en las calles anoche. La policía no nos ayudó. Ha sido horrible. Arruinó nuestras vacaciones por completo".
El miércoles había señales de que las cosas volvían a la normalidad en las calles que rodean el sitio de construcción, con gente paseando perros, empujando carriolas y andando en bicicleta.
Pero los curiosos también se detenían para señalar y tomar fotos de la ahora infame torre de vidrio y acero, y algunas calles principales seguían cerradas, para frustración de peatones y conductores.
Elinor Ruskin, de 94 años, estaba entre quienes intentaron pasar por una cuadra cerrada. Lo tomó con calma.
"Estas cosas pasan. No sé si encontrarán el error o qué harán", dijo. "De todos modos, ya sabes, esto es Nueva York".
Reparaciones y futuro del proyecto
Se instalaron puntales temporales y vigas en todo el edificio de 37 pisos mientras las cuadrillas avanzaban hacia la parte superior.
Fotos compartidas en redes sociales por el Departamento de Edificios de la ciudad mostraron múltiples varillas de acero insertadas una al lado de la otra junto a una columna muy doblada.
El departamento dijo que el trabajo de emergencia está siendo supervisado por el ingeniero del propietario y una firma de ingeniería independiente contratada por el propietario.
Una vez que se completen las reparaciones de emergencia, dijo Mamdani, los funcionarios de edificios de la ciudad realizarán una "evaluación rigurosa" para garantizar que los planes y el sitio cumplan plenamente con todos los códigos antes de que continúe cualquier trabajo que no sea de emergencia.
Desde hace años, Nueva York, junto con otras grandes ciudades, han estado impulsando ambiciosas reformas para transformar espacios de oficinas subutilizados en edificios residenciales, en parte para ayudar a distritos comerciales en dificultades y aliviar la presión sobre mercados de vivienda que necesitan más apartamentos.
Mamdani, de filiación demócrata, dijo a los reporteros el miércoles que considera las conversiones "parte de nuestra respuesta a la crisis de vivienda", pero añadió que los proyectos deben hacerse "de manera segura y de una forma que sea plenamente responsable".
El futuro del proyecto sigue siendo incierto
El proyecto de remodelación se presenta como la mayor conversión de oficinas a viviendas en la historia de la ciudad, con la creación de unas 1.600 unidades habitacionales. Los planes contemplan transformar un par de edificios de oficinas añadiendo más de una docena de pisos sobre una de las torres y rediseñando otra.
Portavoces de MetroLoft, la promotora del proyecto, no respondieron el miércoles a solicitudes de comentarios, pero la empresa ha insistido en que el edificio no corre riesgo de derrumbe. Sin embargo, Nathan Berman, fundador de la firma, dijo en una entrevista con The Wall Street Journal que el peso adicional por ensanchar los aproximadamente 15 pisos superiores del edificio probablemente causó los daños.