YAMENA (EFE).- Once civiles fueron supuestamente ahorcados por el Ejército Nacional de Chad en la región del lago Chad, zona donde las Fuerzas Armadas luchan contra el grupo yihadista nigeriano Boko Haram y su escisión, el Estado Islámico en la provincia de África Occidental (ISWAP), informó la Liga Chadiana de Derechos Humanos (LTDH).
Los civiles fueron asesinados en Barkatom, localidad situada en la subprefectura de Ngouboua, el pasado 22 de enero, tras ser torturados durante 17 días de detención en un campo militar, dijo la LTDH en un comunicado recogido hoy por el medio local Alwihda Info.
Los cadáveres fueron enterrados clandestinamente en una fosa común y cinco de ellos fueron devorados por hienas, mientras que los otros seis fueron exhumados y sepultados en el cementerio de un pueblo con el permiso del comandante del regimiento.
Según esta organización de defensa de los derechos humanos, los miembros del Ejército chadiano actuaron siguiendo las órdenes del comandante.
Las fuerzas de defensa y seguridad que operan en la zona "someten a la población civil a diversos abusos, como detenciones arbitrarias, encarcelamientos ilegales, tortura, tratos inhumanos y degradantes, extorsión de bienes, ejecuciones sumarias y extrajudiciales y violaciones", denunció la LTDH.
Chad ha ratificado varios convenios que prohíben estos actos, "pero continúan sin ser castigados", agregó la ONG.
La LTDH solicitó una investigación independiente e imparcial para esclarecer las violaciones graves de derechos humanos que tienen lugar en esta región del país en el marco de la lucha antiterrorista.
Igualmente, exigió que el Gobierno chadiano procese a los autores y sus cómplices para garantizar que se hace justicia.
Desde hace años, el lago Chad, una superficie de más de 25.000 kilómetros cuadrados de zona pantanosa, agua y decenas de islas que comparten Nigeria, Níger, Camerún y Chad, se presta como refugio ideal para Boko Haram y el ISWAP.
Desde 2015, tanto Ngouboua como otras islas del lago Chad son focos habituales de atentados yihadistas a manos de los radicales de Boko Haram -organización nigeriana que desde hace años opera en los países vecinos- o de su escisión.
Ambos grupos buscan imponer un Estado de corte islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur.
Boko Haram y el ISWAP han matado a más de 35.000 personas y han causado unos 2.7 millones de desplazados internos, sobre todo en Nigeria, pero también en países vecinos como Camerún, Chad y Níger, según datos gubernamentales y de la ONU.