ONG denuncia un nuevo ataque de los talibanes contra la libertad de prensa en Afganistán

KABUL, Afganistán (EFE).- La organización Nai, dedicada al seguimiento de la libertad de prensa en Afganistán, denunció este martes un nuevo ataque de los talibanes contra la libertad de prensa, después de que miembros de las fuerzas de seguridad ingresasen en una oficina local de radio y televisión en el este del país e impidiesen su funcionamiento.

Los efectivos de las fuerzas de seguridad de los fundamentalistas entraron ayer "sin notificación previa" a las oficinas de un medio de radio y televisión en el estado de Nangarhar y "detuvieron su programa de formación de periodistas", avisó Nai.

Además, el personal de seguridad de los talibanes "mostró un comportamiento ofensivo con los periodistas y trabajadores de este medio", agregó.

Se trata del segundo ataque similar que sufre la cadena en los últimos meses, según informó su editor jefe, Atal Stanikzai, a la organización de prensa, que condenó este tipo de presiones contra los medios.

Nai advirtió que si estas acciones persisten, socavarán la confianza entre la prensa y los funcionarios del Gobierno talibán, por lo que pidió explicaciones a los responsables y les solicitó que, en caso de problemas, acudan a la Comisión de Violación de los Medios.

"Nadie tiene derecho a interferir en los asuntos de los medios de comunicación y los periodistas, y la única autoridad es el Ministerio de Información y Cultura y la Comisión de Violación de los Medios", sostuvo la organización.

El regreso de los talibanes al poder en agosto de 2021 supuso un grave deterioro de la libertad de prensa en Afganistán, que ha visto una creciente censura, represión y abusos contra periodistas por parte del régimen de Kabul, a lo que se añade la fuerte crisis económica que atraviesa el país tras el bloqueo de los fondos internacionales. 

A pesar de que los fundamentalistas han reiterado en numerosas ocasiones el compromiso con la preservación de los derechos de los medios de comunicación, las asociaciones de periodistas nacionales e internacionales denuncian constantemente carencias para lograr un acceso a la información de calidad desde la vuelta de los talibanes al Gobierno. 

En este contexto tuvo lugar el pasado 12 de julio el arresto del reportero de radio afgano Erfanullah Bidar, que no fue confirmado por las autoridades fundamentalistas hasta una semana después, aunque finalmente fue liberado el 24 de julio.

Sin embargo, fuentes del Gobierno talibán dijeron a EFE que la detención de Bidar, empleado también en Nangarhar, no estaba relacionada con su actividad profesional.