ONU y Comisión Europea piden más multilateralismo ante crisis mundiales

El secretario general de la ONU, António Guterres, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, abogaron este jueves por reforzar el multilateralismo como mejor respuesta  a las crisis que azotan al mundo en forma de guerras, hambrunas o cambio climático.

Al inicio de un "retiro" de dos días de las cúpulas de ambas instituciones en la isla neoyorquina de Long Island, Guterres y Von der Leyen coincidieron en que las crisis -de alimentos, energía y finanzas- son de tipo mundial y "ningún país puede resolver estos problemas por sí solo", dijo Guterres.

"Necesitamos más que nunca el multilateralismo, pero no de cualquier clase (...), necesitamos una red de multilateralismo, y aquí la asociación entre la UE y la ONU es un pilar fundamental", dijo el secretario general, que alabó la colaboración entre los dos organismos en temas tan diversos como derechos humanos, cambio climático, desarrollo sostenible y operaciones de paz. 

Guterres dijo que la pandemia, agravada después por la guerra en Ucrania, ha incrementado la desigualdad entre países y dentro de cada país, y lamentó además que los objetivos de limitar el calentamiento mundial a 1.5 grados según los Acuerdos de París se encuentren ahora "en cuidados intensivos" por culpa de la guerra.

Von der Leyen, por su parte, definió esta cooperación entre los los organismos multilaterales más grandes del mundo como "un trabajo duro en pro de un sistema basado en reglas", algo que para la UE se traduce en un apoyo constante a la ONU.

En este sentido, se mostró orgullosa de que la UE, con sus estados miembros, sean los mayores contribuyentes financieros a la ONU con 14 mil millones de dólares, lo que incluye las operaciones de paz en el mundo. 

Para la presidenta, la guerra en Ucrania ha supuesto que "el sistema global, y en su centro la ONU, están en jaque", y por ello el multilateralismo supone "la mejor protección contra el derecho del poder". 

Von der Leyen dijo que lo más urgente es concentrarse en tres efectos que está teniendo la invasión rusa de Ucrania, comenzando por la seguridad alimentaria (la UE ya está ayudando a los países más vulnerables con 620 millones de euros). 

Los otros sectores prioritarios serán la energía (para paliar el retroceso que la guerra ha supuesto en el camino de transición a las energías renovables) y los objetivos de desarrollo sostenible, donde existe un plan de invertir 300 mil millones de euros en infraestructuras mundiales.