Trump defiende operación militar en Venezuela

Rubio defiende a Trump respecto a Venezuela e intenta apaciguar temores sobre Groenlandia y la OTAN

WASHINGTON (AP) — El secretario de Estado Marco Rubio defendió enérgicamente el miércoles la operación militar del presidente estadounidense Donald Trump para capturar al entonces mandatario venezolano Nicolás Maduro, y a la vez les explicó a los legisladores el enfoque del gobierno hacia Groenlandia, la OTAN, Irán y China.

Mientras los republicanos y demócratas de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado expresaban lecturas marcadamente diferentes sobre la política exterior del gobierno, Rubio abordó las intenciones de Trump y su retórica a menudo belicosa que ha alarmado a los aliados de Estados Unidos en Europa y otros lugares, incluidas las exigencias para tomar el control de Groenlandia.

En la primera audiencia pública desde la incursión del 3 de enero para deponer a Maduro, Rubio indicó que Trump había actuado para eliminar una gran amenaza a la seguridad nacional estadounidense en el hemisferio occidental. El principal diplomático de Trump dijo que, a consecuencia de ello, Estados Unidos está más seguro y protegido, y que el gobierno trabajaría con las autoridades interinas para estabilizar el país sudamericano.

"No vamos a revertir esto de la noche a la mañana, pero creo que estamos logrando avances importantes", declaró Rubio. "Ciertamente estamos mejor hoy en Venezuela de lo que estábamos hace cuatro semanas, y creo y espero que estaremos mejor en tres, seis y nueve meses de lo que hubiéramos estado si Maduro todavía estuviera allí".

El exsenador de Florida señaló que los líderes actuales de Venezuela están cooperando y pronto comenzarán a ver beneficios. Pero se retractó de los comentarios preparados para la audiencia, de que Washington no titubearía en tomar más acciones militares si esos líderes no aceptan completamente las exigencias de Trump.

"Puedo decirles ahora mismo con total certeza que no estamos preparados para ello, ni tenemos la intención, ni esperamos tener que tomar ninguna acción militar en Venezuela en ningún momento", expresó Rubio. "Creo que ello requeriría el surgimiento de una amenaza inminente del tipo que no anticipamos en este momento".

Dijo que a Venezuela pronto se le permitirá vender petróleo que ahora está sujeto a sanciones estadounidenses, y los ingresos serán destinados a pagar servicios gubernamentales básicos como la policía y la atención médica. Indicó que el dinero de las ventas de crudo se depositará en una cuenta controlada por el Tesoro de Estados Unidos, y se liberará después de que Washington apruebe los presupuestos mensuales que presenten las autoridades venezolanas.

Resistencia contra el escepticismo de los demócratas

Los senadores republicanos, con pocas excepciones, elogiaron la operación en Venezuela. Entre los demócratas hubo un profundo escepticismo.

Cuestionaron las políticas de Trump en ese país sudamericano y su potencial para alentar movimientos de China contra Taiwán y de Rusia aún más en Ucrania, así como sus amenazas de quitarle Groenlandia a Dinamarca —miembro de la OTAN—, y sus insultos sobre las contribuciones de la alianza atlántica a la seguridad estadounidense.

Rubio minimizó todas estas preocupaciones.

Dijo que la indignación sobre Groenlandia dentro de la OTAN se está apaciguando, y que se están llevando a cabo conversaciones sobre cómo manejar las exigencias de Trump. El presidente republicano insiste en que Estados Unidos necesita Groenlandia para contrarrestar las amenazas de Rusia y China, pero recientemente se retractó de una promesa de imponer aranceles a varios países europeos que enviaron soldados al territorio semiautónomo danés en una muestra de solidaridad.

"Creo que vamos a lograr algo positivo", manifestó Rubio.

El secretario de Estado desestimó las críticas de que Trump estaba socavando la alianza, a la vez que repetía la añeja queja estadounidense de que las naciones que la integran necesitan incrementar sus presupuestos de defensa.

"Hay que reimaginar la OTAN", expresó Rubio. "Simplemente creo que este presidente se queja más sonoramente que otros presidentes ".

Dijo que el objetivo declarado de China de reunificarse con Taiwán no se vería afectado por ningún otro evento mundial, incluida la operación contra Maduro.

"La situación en Taiwán es un proyecto heredado" que el presidente chino Xi Jinping ha dejado "muy claro que eso es lo que pretende hacer y que así será, independientemente de lo que ocurra en el mundo", apuntó Rubio.

Mientras Trump amenaza una vez más a Irán con emprender acciones militares en su contra, Rubio indicó que actualmente no hay un plan para atacar a ese país. Al preguntársele sobre la posibilidad de que haya un cambio de gobierno en Teherán, el secretario respondió que eso requeriría "pensarlo con mucho cuidado", porque sería "mucho más complejo" que derrocar a Maduro.

Señaló que el aumento de la presencia militar en Oriente Medio —un portaaviones y buques de guerra acompañantes arribaron esta semana— es "para defenderse contra lo que podría ser una amenaza iraní contra nuestro personal".

Más detalles sobre la incursión en Caracas

El presidente de la comisión, el senador republicano Jim Risch, ofreció nuevos detalles sobre la operación en la capital venezolana. Dijo que sólo involucró "unos 200 efectivos" y un "tiroteo que duró menos de 27 minutos".

"Esta acción militar fue increíblemente breve, planificada y exitosa", apuntó Risch, y añadió que Estados Unidos y otras naciones probablemente tendrán que ayudar a Venezuela cuando intente volver a realizar elecciones democráticas.

"Venezuela podría requerir supervisión de Estados Unidos e internacional para asegurar que estas elecciones sean realmente libres e imparciales", aseveró.

La senadora Jeanne Shaheen, la principal demócrata de la comisión, cuestionó si la operación valió la pena, tomando en cuenta que la mayoría de los principales asesores y lugartenientes de Maduro continúan en el poder y la situación económica en Venezuela sigue siendo sombría.

"Hemos cambiado un dictador por otro, así que no es de extrañar que muchos de mis electores se pregunten: ¿por qué el presidente está dedicando tanto tiempo a centrarse en Venezuela en lugar de hacerlo en el costo de la vida y sus preocupaciones económicas internas?," preguntó. "De Venezuela a Europa, Estados Unidos está gastando más, arriesgando más y logrando menos".

Exhortación para que a la larga haya elecciones democráticas en Venezuela

Rubio efectuó su declaración más fuerte hasta ahora de apoyo a la democracia en Venezuela, mientras persisten las preocupaciones de que los empeños del gobierno para estabilizar ese país están enfocados estrechamente en el petróleo y en los intereses estadounidenses de seguridad nacional.

"¿Cuál es el resultado final? Queremos una Venezuela con elecciones democráticas legítimas", expresó Rubio, quien se reunió con la líder opositora venezolana María Corina Machado en el Departamento de Estado después de la audiencia.

Machado reiteró su intención de regresar a Venezuela. "Queridos venezolanos, estamos avanzando con pasos firmes", publicó en la red social X. "Muy pronto regresaré a Venezuela para trabajar juntos en la transición y la construcción de un país excepcional" .

Antes de eso, Rubio enfrentó duros cuestionamientos del senador demócrata Cory Booker sobre la cooperación con líderes interinos que formaron parte del gobierno autoritario de Maduro. La vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, es ahora la presidenta encargada.

Washington ha dicho que sus exigencias para Rodríguez incluyen abrir el sector energético de Venezuela a las empresas estadounidenses, proporcionar acceso preferencial a la producción, usar los ingresos del petróleo para comprar bienes estadounidenses, y poner fin a las exportaciones de crudo subsidiadas a Cuba.

Ni Rodríguez ni la oficina de prensa de su gobierno comentaron de momento sobre las declaraciones de Rubio. Ella dijo el martes que su gobierno y Estados Unidos han "establecido canales de comunicación, de respeto y de cortesía". Hasta ahora, aparentemente ha cedido a las exigencias de Trump y a liberar a prisioneros encarcelados por el gobierno de Maduro y su predecesor, Hugo Chávez.

En un paso clave para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, el Departamento de Estado indicó que tiene la intención de comenzar a enviar personal diplomático y de apoyo adicional a Caracas con el fin de prepararse para la posible reapertura de la embajada de Estados Unidos, que cerró en 2019.

Sin embargo, la plena normalización de los lazos requeriría que Washington revoque su decisión de reconocer como gobierno legítimo del país a la Asamblea Nacional —el poder legislativo de Venezuela—, elegida en 2015.