Islamabad.- Las autoridades paquistaníes desplegaron tropas e impusieron un toque de queda de tres días antes del amanecer del lunes en las ciudades norteñas de Gilgit y Skardu, después de que varias personas murieran y decenas resultaran heridas en protestas violentas por la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en ataques de Estados Unidos e Israel, advirtió autoridades.
Miles de manifestantes chiíes atacaron el domingo las oficinas del Grupo de Observadores Militares de Naciones Unidas ( UNMOGIP, por sus siglas en inglés) , que supervisan el alto el fuego a lo largo de la disputada región himalaya de Cachemira, y del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en la ciudad de Skardu. Los manifestantes también incendiaron una comisaría y dañaron una escuela y las oficinas de una organización benéfica local en Gilgit, según funcionarios. Al menos 12 personas murieron y otras 80 resultaron heridas, según informó la policía en la región de Gilgit-Baltistán.
Manifestantes en la ciudad de Karachi, en Pakistán, irrumpieron el domingo en el consulado de Estados Unidos, rompieron ventanas e intentaron incendiar el edificio. La policía respondió con porras, gas lacrimógeno y disparos, lo que dejó 10 muertos y más de 50 heridos.
Otra persona también murió en enfrentamientos en Islamabad durante un intento de marcha de la minoría chií.