Islamabad, Pakistán.- Pakistán envió miles de doctores y paramédicos más a la provincia más afectada por las históricas inundaciones que asolaron el país para contener la propagación de enfermedades que se han cobrado la vida de más de 300 personas.
El gobierno ha despedido a algunos de los médicos que se negaron a trabajar en la provincia de Sindh, apuntó el departamento de salud de la provincia. Desde julio, las inundaciones han dejado 724 muertos, incluyendo 311 niños y 133 mujeres, en la región.
Las lluvias monzónicas y las inundaciones, que según muchos expertos se vieron agravadas por el cambio climático, han afectado a 33 millones de personas, causaron al menos 1.596 decesos y dañaron dos millones de viviendas.
En los dos últimos meses, Pakistán ha movilizado a casi 10.000 doctores, enfermeras y otros trabajadores sanitarios para atender a los sobrevivientes en centros de salud y campamentos médicos.
Las enfermedades transmitidas por el agua, entre otras dolencias, mataron a 334 sobrevivientes de las crecidas en los dos últimos meses.