Ginebra, Suiza.- La reducción o el abandono de las pruebas Covid en muchos países está dificultando un seguimiento adecuado de la pandemia, que “está lejos de su fin” justo ahora que cumple dos años, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“El virus sigue expandiéndose a niveles aún demasiado rápidos, y aunque ha habido una tendencia descendente seguimos por encima de los 10 millones de casos semanales”, alertó en rueda de prensa la responsable de la unidad técnica anticovid de la OMS, Maria Van Kerkhove.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, avisó de que muchos países en Asia-Pacífico están sufriendo aumentos de contagios y muertes, mientras en otras latitudes numerosos países han reducido drásticamente los tests, “lo que reduce nuestra habilidad para ver dónde está el virus y cómo se propaga”.
Los expertos de la OMS advirtieron en el contexto de la actual guerra de Ucrania que “conflictos y enfermedades contagiosas suelen estar entrelazados” e indicaron que posiblemente la guerra producirá un aumento de los casos de covid-19 en el país europeo, que tenía ya antes bajas tasas de vacunación de en torno al 35 %.
La semana pasada los casos globales de COVID-19 descendieron un 5 % con respecto a los siete días anteriores, según el informe epidemiológico publicado por la OMS, mientras que los fallecimientos (52.000) descendieron un 8 %.
DOS AÑOS DE PANDEMIA
El viernes, 11 de marzo, se cumplirán dos años desde que la OMS declarara que la COVID-19 se había convertido en una pandemia, al haberse declarado brotes de transmisión local en todas las regiones del planeta.
Más de seis millones de personas han fallecido por la enfermedad, y se han registrado al menos 446 millones de contagios, el equivalente a una de cada 20 personas en el planeta (aunque numerosos pacientes se han contagiado más de una vez, y muchos casos de COVID-19 no han sido notificados).
El secretario general de la ONU, António Guterres, señaló, con ocasión del segundo aniversario de la declaración de pandemia, que “sería un gran error considerar que ésta ha tocado a su fin”.
“La distribución de las vacunas sigue siendo escandalosamente desigual, con 3.000 millones de personas aún aguardando a recibir su primera inoculación pese a que los fabricantes son capaces de producir 1.500 millones de dosis cada mes”, lamentó en un comunicado el secretario general de la ONU.