PUERTO PRÍNCIPE, Haití (AP) — Una poderosa coalición de pandillas atacó una pacífica comunidad agrícola enclavada en las colinas sobre la capital de Haití, matando a varias personas, le dijo un funcionario a The Associated Press el lunes.
Impacto en la comunidad
El alcalde de Kenscoff, Jean Massillon, relató que hombres armados irrumpieron en la comunidad el domingo por la noche, incendiaron viviendas y mataron a residentes.
"Sigue siendo imposible establecer una cifra definitiva de muertos debido a las dificultades de acceso y los problemas de comunicación", declaró Massillon.
Los lamentos llenaban el aire en Kenscoff a medida que los sobrevivientes encontraban los cuerpos de amigos y familiares esparcidos en las calles el lunes en la madrugada.
"¡Mataron a mi hijo!", seguía gritando una mujer mientras personas cerca de allí intentaban consolarla.
Un hombre se arrojó al costado del camino, con la cabeza sobre su brazo derecho, y lloraba en el suelo. Cerca de allí, la gente recogía los cadáveres de los asesinados, algunos envueltos en sábanas salpicadas de sangre.
Robert Jean recordó cómo escuchó disparos antes del amanecer e intentó despertar a la gente para evitar que fuera asesinada. Dijo que buscaba frenéticamente a su hermano, quien fue asesinado: "Llamaba para ver si todos estaban a salvo. No pude encontrar a mi hermano".
Otro residente de Kenscoff culpó al gobierno por las muertes.
"Si tan sólo tuviéramos una buena fuerza policial que hubiera colocado aquí un camión blindado, lo que pasó aquí se habría evitado", expresó Verti Enold-Saint mientras levantaba una sábana sobre el cuerpo de su cuñado.
El agricultor Mathurin Pierre, de 41 años, contó a la AP que perdió a 14 seres queridos y que un número desconocido permanece desaparecido.
Acciones de la autoridad
Massillon atribuyó el ataque a integrantes de Viv Ansanm, grupo al que Washington designó el año pasado como organización terrorista extranjera.
"Sembraron el caos", manifestó Massillon.
Narró que los agresores atacaron una iglesia y viviendas, incluidas las del doctor Jean "Bill" Pape. Es un médico reconocido que dirige una organización no gubernamental en Haití que ayuda a pacientes, incluidos aquellos con VIH y tuberculosis.
La Oficina de Protección Ciudadana de Haití emitió un comunicado condenando la masacre, y señaló que decenas de personas, incluidos "numerosos" jóvenes haitianos, perdieron la vida.
Vladimir Paraison, director de la Policía Nacional, visitó la zona y defendió a los agentes de policía mientras los periodistas le pedían respuestas.
"La policía nunca bajó los brazos", declaró. "Miren cuántos policías hay aquí; la respuesta está frente a ustedes".
Jean Fritz Patterson Dorval, jefe de la fiscalía de Puerto Príncipe, también fue objeto de presión. Dijo que hay ocho vehículos blindados en Kenscoff, y que "hay respuestas técnicas que sólo el alcalde y la policía pueden responder".
No se disponía de más detalles sobre el ataque. Un portavoz de la fuerza de supresión de pandillas, respaldada por la ONU, no respondió un mensaje en que se le solicitaban comentarios.
El gobierno de Haití emitió un comunicado en el que condenó lo que calificó como un atroz ataque criminal. "Se están desplegando refuerzos", anunció. "Kenscoff no será abandonada".
Resaltó que se ha ordenado a las fuerzas de seguridad perseguir a los responsables. "La población debe mantener la confianza", pidió el gobierno, y agregó que no dará marcha atrás.
Las pandillas controlan aproximadamente el 70% de Puerto Príncipe, y Viv Ansanm ha atacado repetidamente la cercana Kenscoff.
La violencia de las pandillas ha obligado a desplazarse a una cifra récord de 1,5 millones de personas en todo Haití, donde se reportó la muerte de más de 3.100 personas de enero a junio y otras 1.189 resultaron heridas, según estadísticas de la ONU.
El ataque ocurre menos de una semana después que el gobierno de Estados Unidos deportara a más de 160 personas al atribulado país caribeño, la primera vez que lo hace desde que el gobierno de Trump ganó una batalla jurídica para poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para unos 350.000 haitianos.
El gobierno de Haití ha dicho que algunos de los deportados incluían a beneficiarios del TPS. En un comunicado enviado a la AP, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos indicó el lunes que entre los deportados el viernes había varios pandilleros con antecedentes penales, por causas que van desde agresión hasta narcotráfico.
Haití tiene previsto celebrar elecciones generales por primera vez en más de una década el 13 de diciembre, y ha estado registrando a votantes en Puerto Príncipe y otras localidades. Algunos expertos han advertido que actualmente es demasiado peligroso llevar a cabo unos comicios en el país.