El papa Francisco recibía la Navidad con una misa nocturna en la Basílica de San Pedro, mientras que su principal subalterno viajaba a Irak para celebrar con la atribulada comunidad cristiana del país.
La misa de Nochebuena es uno de los momentos destacados del año litúrgico del Vaticano y con la ceremonia del lunes el papa Francisco empieza una semana ocupada. El pontífice de 82 años tiene programado un mensaje y bendición de Navidad, una oración el 26 de diciembre, vísperas para el Año Viejo y una misa para el Año Nuevo.
Mientras Francisco presidía las festividades en casa, el cardenal Pietro Parolin, su secretario de Estado, viajaba a Irak para celebrar Navidad con la comunidad de católicos caldeos.
Los católicos en Irak son una de las minorías religiosas devastadas por la violencia del grupo Estado Islámico, que ha expulsado a decenas de miles de personas de sus hogares.
La visita de Parolin es una clara señal de la solidaridad personal de Francisco con los católicos iraquíes.
En misa de Nochebuena Basílica de San Pedro estrena iluminación
En la misa de Nochebuena, que celebra hoy el Papa Francisco, la Basílica de San Pedro muestra por primera vez una moderna iluminación interna compuesta por más de 100 mil lámparas LED.
Según informó la sala de prensa de la Santa Sede, el proyecto de iluminación fue supervisado por los Servicios Técnicos de la Gobernación del Vaticano y tardó dos años, desde su diseño hasta su instalación.
Las lámparas están dispuestas en un total de 780 aparatos construidos exclusivamente para el templo más importante de la cristiandad y permitirán un ahorro del 90 por ciento de la energía, si se compara con la anterior instalación.
Para conectar todos los equipos fueron necesarios unos 20 kilómetros de cable para llegar a las cornisas y dinteles, hasta cubrir unos 136 metros en total.
La Basílica de San Pedro puede contener hasta 20 mil personas, ocupa 190 metros de largo por tres naves de 58 metros de ancho, la nave central con 45.5 metros es el punto más alto, mientras la cúpula alcanza 136 metros en total.
La renovada iluminación podrá ser ajustada según el uso del edificio en cada momento, acentuará las diversas zonas iluminadas, sus obras de arte, mármoles y detalles arquitectónicas. Los más de 45 mil visitantes diarios que recorren la basílica podrán admirar como nunca antes algunas de sus adornos más famosos.
La inauguración oficial de esta nueva iluminación está prevista para el próximo viernes 25 de enero de 2019, pero en esta Nochebuena se podrá admirar una anticipación.
Así, el Vaticano completa el cambio de iluminación por LED ahorradores en la Capilla Sixtina, en la Plaza de San Pedro y en la Basílica.