Papa León XIV inicia gira de 12 días por América Latina tras cirugía

El papa León XIV viaja a Perú, Argentina y Uruguay tras cirugía por cáncer de pulmón, en el recorrido más largo de su pontificado.

CIUDAD DEL VATICANO (AP) — Tres semanas después de una cirugía por cáncer de pulmón, León XIV emprende el viaje más largo y lejano de su pontificado: una gira de 12 días por tres países de América Latina que tiene más peso personal e histórico que cualquiera de sus visitas hasta la fecha.

El papa, nacido en Estados Unidos, regresa a casa en Perú, donde el antes conocido como Robert Prevost vivió durante dos décadas como sacerdote misionero y aprendió a ser el pastor que es hoy. Tiene ciudadanía peruana y está tan apegado al pueblo peruano que les envió un saludo en español desde el balcón de la Basílica de San Pedro la noche de su elección.

León también irá a Argentina, la patria de su predecesor, el papa Francisco, a quien le debe su pontificado. También será una especie de regreso a casa, ya que Francisco nunca volvió a Argentina después de su elección en 2013, dejando un legado complicado que León tendrá que gestionar ahora.

La gira comienza el viernes en Uruguay, el país menos católico y más secular de toda América Latina, donde ni siquiera las grandes festividades católicas son reconocidas como tal: la Navidad es oficialmente el "Día de la Familia" y la Semana Santa es la "Semana de Turismo".

Aun así, se espera que León atraiga enormes multitudes durante todo el viaje y probablemente plantee asuntos que preocupan a su todavía joven pontificado: la injusticia económica, la situación de los pueblos indígenas y la Amazonía, y el terrible legado de abusos sexuales del clero en la Iglesia.

Pero muchas miradas estarán puestas en el propio pontífice por haber confirmado este agotador viaje tan pronto después de la cirugía del 13 de octubre para extirparle un tumor canceroso del pulmón.

Cuando los médicos anunciaron que no requería más tratamiento, también señalaron que no había razón por la que no pudiese realizar el viaje del 6 al 17 de noviembre. Incluye una docena de vuelos y dos trayectos en helicóptero que cubren 31.000 kilómetros (19.000 millas), el recorrido más largo de su pontificado.

Aunque los papas siempre viajan con una amplia atención médica, el Vaticano indicó que no se prevén disposiciones especiales ni adicionales para León, incluso cuando el pontífice de 71 años viaje a Cusco, Perú, a una altitud de 3.400 metros (11.200 pies).

"No estamos hablando de una condición permanente", afirmó el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni. "Estamos hablando de algo de lo que uno se cura, porque es una cirugía".

Un regreso papal a Perú

Ningún tramo del viaje genera más expectación que la última parada en Perú, con la llegada de León a Lima y, después, a Chiclayo, su querida antigua diócesis, que dirigió desde 2015 a 2023, cuando Francisco lo llamó a Roma.

"Está muy entusiasmado. Él confirmó personalmente este viaje sin cambios", señaló Maria Montserrat Alvarado, la nueva jefa de comunicaciones del Vaticano.

León dijo a los obispos de la región en septiembre que fue en Perú donde "llegué a conocer de primera mano la fe de un pueblo del que recibí tanto, y llegué a comprender mejor lo que significa ser un pastor".

Alvarado comentó que Perú "le abrió los ojos" a las diversas necesidades de la Iglesia y a cómo esta se encuentra con su rebaño. "Este es un lugar que le dio su ministerio e inspiró quién es como pastor", manifestó.

Alvarado pronosticó que León hablará espontáneamente en español durante toda la visita y mostrará sus verdaderos sentimientos de manera muy similar a como lo hizo en junio en España, donde el mundo vio a un papa mucho más relajado y feliz que el reservado y callado que a menudo se muestra en Roma.

"Volverán a ver eso, pero de una manera totalmente distinta porque él conoce estas calles", apuntó.

Otro regreso a Argentina, con un papa diferente

Francisco desconcertó por igual a amigos y adversarios durante sus 13 años de pontificado porque nunca regresó a casa. Tuvo muchas oportunidades, incluso durante su primer viaje como papa a Río de Janeiro, y en viajes posteriores a la región, incluidos a los vecinos Chile y Bolivia.

"Cuántas veces se lo pregunté yo y otras personas", confió uno de los amigos más cercanos de Francisco en el Vaticano, Guzmán Carriquiry, exjefe de la comisión pontificia del Vaticano para América Latina. "¡Pero fue inútil, inútil! Respondía con bromas, guardando silencio o irritándose si uno insistía".

Carriquiry sostuvo que León iba a Argentina para "llenar un vacío que ha permanecido", de un modo similar a como León ha emprendido viajes a España y Francia —dos países que en su día fueron firmemente cristianos y que Francisco se negó obstinadamente a visitar, prefiriendo en cambio lugares "periféricos" más lejanos.

María Marcela Mazzini, una teóloga argentina que participó en el gran encuentro de Francisco sobre la familia en 2015, atribuyó la reticencia del argentino a regresar a la compleja polarización política de Argentina durante su pontificado.

"Lo entendemos", expresó. "Las cosas son contextuales. Creo que el pueblo nunca dudó del afecto del papa. Siempre sintieron que estaba cerca de ellos y ahora también estamos mirando con gran alegría cómo el papa León" continúa su legado.

"Así que lo esperamos con los brazos abiertos", añadió.

El tramo argentino del viaje, sin embargo, probablemente sea el más delicado en términos políticos, dadas las claras diferencias de prioridades y estilos entre el reservado y reflexivo León y el presidente del país, Javier Milei, un autodenominado "anarco-capitalista" y que una vez describió a Francisco como un "zurdo asqueroso" y "representante del mal en la Tierra".

Leo Guardado, profesor asociado de teología en la Universidad de Fordham, dijo que esperaba que el impulso de Milei para atraer inversión en inteligencia artificial y centros de datos a Argentina sea un punto de discusión, dada la preocupación de León por el impacto de la IA en la humanidad y el medio ambiente.

Una visita al país más laico de América Latina

La visita comienza en Uruguay, el primer país del mundo en legalizar la marihuana para uso recreativo, el segundo país de América Latina en despenalizar el aborto y el tercer país de América en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Más recientemente, se convirtió en el primer país de la región en aprobar una legislación sobre muerte asistida pese a la fuerte oposición de la Iglesia católica, evidencia de la arraigada separación Iglesia-Estado existente en la nación, que prohíbe cualquier mención a Dios en los juramentos de toma de posesión.

"Uruguay es, con diferencia, la nación más secularizada de América Latina. Es prácticamente como una nación de Europa occidental", afirmó Andrew Chesnut, director de estudios católicos y experto en la Iglesia latinoamericana en la Universidad Virginia Commonwealth.

Todo esto plantea la pregunta de por qué León se molestaría en dedicar tres días de un viaje de 12 a un país de 3,5 millones de habitantes, de los cuales solo un tercio se identifica como católico y una fracción de ellos asiste a misa con regularidad.

Alvarado tenía una respuesta lista: "¿Por qué no?".

Se espera que León deje clara la doctrina de la Iglesia sobre el aborto y la eutanasia. Pero también es probable que recuerde las fuertes raíces católicas de Uruguay desde la época colonial española, de manera más significativa el domingo, cuando conmemore una importante festividad católica que está intrínsecamente conectada con la declaración de independencia y la formación nacional de Uruguay en 1825.

"Va a encontrarse con la gente y con los corazones y, con suerte, inspirarlos a buscar de nuevo los lugares donde la Iglesia era grande y ahora es pequeña", dijo Alvarado. Su mensaje para los "nones" religiosos de hoy, o no creyentes, es: "Reconsideren".