Papa León XIV reza en santuario Muxima, símbolo histórico en Angola

Más de 5 millones de africanos salieron de Angola por rutas vinculadas al santuario de Muxima, centro histórico.

MUXIMA, Angola (AP) — El papa León XIV recordó el domingo el "dolor y gran sufrimiento" que los angoleños soportaron durante siglos, mientras el pontífice estadounidense rezaba en un santuario católico ubicado en el sitio de un importante centro del comercio africano de esclavos durante el dominio colonial de Portugal.

León viajó al santuario de Mama Muxima, enclavado en las sabanas angoleñas de baobabs al borde del río Kwanza. Se convirtió en un importante destino de peregrinación después de que creyentes reportaran una aparición de la Virgen María alrededor de 1833.

Pero la iglesia de Nuestra Señora de Muxima, construida por colonizadores portugueses a finales del siglo XVI como parte de un complejo de fortaleza, se convirtió en un centro del comercio de esclavos. Allí se reunía a africanos esclavizados para ser bautizados por sacerdotes portugueses antes de ser obligados a caminar hasta el puerto de Luanda, a más de 110 kilómetros (70 millas) al norte, donde los embarcaban rumbo a América.

León, cuyos propios antepasados incluyen tanto a personas esclavizadas como a propietarios de esclavos, rezó el Rosario en el santuario, una sencilla iglesia encalada de blanco con molduras azules y una estatua de la Madonna en su interior. Hablando en portugués, recordó que fue aquí "donde, durante siglos, muchos hombres y mujeres han rezado en tiempos de alegría y también en momentos de dolor y gran sufrimiento en la historia de este país".

No se refirió específicamente a la esclavitud. Tras ver los planes para construir una basílica en el lugar, León instó a las aproximadamente 30.000 personas reunidas afuera a construir también "un mundo mejor, más acogedor, donde no haya más guerras, ni injusticias, ni pobreza, ni deshonestidad".

Aunque hoy es el santuario católico más popular de Angola, su historia es emblemática del papel de la Iglesia católica en el comercio de esclavos, de los bautismos forzados de personas esclavizadas y de lo que algunos académicos describen como la negativa persistente de la Santa Sede a reconocerlo plenamente y a expiarlo.

"Para los católicos negros, la visita del papa León al santuario de Muxima es un momento importante de sanación", comentó Anthea Butler, investigadora principal del Koch Center de la Universidad de Oxford.

Señaló que muchos católicos negros lo son a causa de la esclavitud y del "Code Noir", que, según explicó, exigía que los esclavos comprados por dueños católicos fueran bautizados en la Iglesia.

"Otras personas ya eran católicas cuando fueron traficadas desde Angola hacia colonias esclavistas", añadió Butler, académica católica negra cuya familia materna es originaria de Luisiana, donde los antepasados del papa también tenían sus raíces.

El papel de las bulas papales en el comercio de esclavos

Los colonizadores portugueses de Angola se vieron envalentonados por directrices del Vaticano del siglo XV que los autorizaban a esclavizar a no cristianos.

En 1452, por ejemplo, el papa Nicolás V emitió la bula papal Dum Diversas, que otorgó al rey de Portugal y a sus sucesores el derecho "a invadir, conquistar, combatir y someter" y a tomar todas las posesiones —incluida la tierra— de "sarracenos, y paganos, y otros infieles, y enemigos del nombre de Cristo" en cualquier lugar, explicó el reverendo Christopher J. Kellerman, sacerdote jesuita y autor de "All Oppression Shall Cease: A History of Slavery, Abolitionism, and the Catholic Church".

La bula también dio permiso a los portugueses "para reducir sus personas a esclavitud perpetua".

Esa bula y otra emitida tres años después, Romanus Pontifex, sentaron las bases de la Doctrina del Descubrimiento, la teoría que legitimó la apropiación de tierras en África y América durante la era colonial y justificó la esclavitud.

El Vaticano repudió formalmente la Doctrina del Descubrimiento en 2023, pero nunca rescindió, derogó ni rechazó formalmente las bulas en sí. El Vaticano sostiene que una bula posterior, Sublimis Deus, de 1537, reafirmó que los pueblos indígenas no debían ser privados de su libertad ni de la posesión de sus bienes, y que no debían ser esclavizados.

En total, más de 5 millones de personas salieron de Angola por la ruta transatlántica de esclavos, más que de cualquier otro país y casi la mitad de los aproximadamente 12,5 millones de africanos esclavizados enviados a través del océano.

Kellerman recordó que la mayoría de estas víctimas directas fueron vendidas a la esclavitud por otros africanos y no capturadas por europeos.

"Dicho esto, en el momento de la construcción de Muxima, los portugueses hacían ambas cosas: compraban personas esclavizadas y colonizaban/realizaban incursiones para capturar esclavos. Así que estaban utilizando plenamente sus permisos papales durante ese periodo", señaló en comentarios enviados por correo electrónico a The Associated Press.

Indicó que el primer papa en condenar la esclavitud en sí fue el papa León XIII, homónimo e inspiración del pontífice actual, en dos encíclicas de 1888 y 1890, después de que la mayoría de los países ya habían abolido la esclavitud. Pero Kellerman afirmó que ese papa y otros desde entonces han seguido perpetuando el "falso relato" de que la Santa Sede siempre estuvo en contra de la esclavitud, cuando el registro histórico dice lo contrario.

Aunque la visita de León a Muxima se describió como un homenaje a su papel como santuario, Kellerman expresó que esperaba que el viaje también le diera a León la oportunidad de conocer más sobre la historia del comercio de esclavos.

"Los papas autorizaron repetidamente los esfuerzos de colonización de Portugal en África y la participación portuguesa en el comercio de esclavos, pero el Vaticano nunca lo ha admitido plenamente", sostuvo. "Sería muy poderoso que en algún momento el papa León pidiera disculpas por el papel de los papas en ese comercio".

Durante una visita a Camerún en 1985, san Juan Pablo II pidió perdón a los africanos por el comercio de esclavos en nombre de los cristianos que participaron en él, aunque no por el propio papel de la Santa Sede. En una visita a la isla de Gorée, Senegal, en 1992, el mayor centro de comercio de esclavos en África occidental, denunció la injusticia de la esclavitud y la calificó como una "tragedia de una civilización que se decía cristiana".

La propia historia personal de León, un punto de reflexión

Según una investigación genealógica publicada por Henry Louis Gates Jr., 17 de los antepasados estadounidenses de León eran negros, y figuran en registros censales como mulatos, negros, criollos o personas libres de color. Su árbol genealógico incluye tanto a propietarios de esclavos como a personas esclavizadas, informó Gates en un ensayo en The New York Times.

Gates, profesor de la Universidad de Harvard y presentador de la popular serie documental de PBS "Finding Your Roots", presentó su investigación a León durante una audiencia en el Vaticano el 5 de julio. Según un reporte de su encuentro en The Harvard Gazette, "el papa preguntó por antepasados, tanto negros como blancos, que fueron esclavistas".

León no ha hablado públicamente sobre su herencia familiar ni sobre la investigación de Gates, y algunos académicos católicos negros se muestran reacios a imponerle un relato sobre su identidad que él mismo aún no ha abordado en público.

"Es importante que contemos nuestras propias historias", expresó Tia Noelle Pratt, socióloga de la religión y profesora en la Universidad de Villanova, alma mater del papa.

"No hemos escuchado nada de él sobre lo que piensa al respecto, y por eso imponerle algo, creo, sería completamente inapropiado", afirmó Pratt, autora de "Faithful and Devoted: Racism and Identity in the African American Catholic Experience".

El cardenal Wilton Gregory, arzobispo retirado de Washington y el primer cardenal afroestadounidense, dijo que facilitó el encuentro entre Gates y León y que estaba "encantado" de haberlo hecho.

"Es una de las cosas que creo que, para muchos afroestadounidenses y personas de color, se identifica con gran orgullo que el papa tiene raíces en nuestro propio legado", señaló Gregory a AP. "Y creo que él también está contento con eso, porque es otro vínculo con la gente a la que intenta servir y está llamado a servir".