Roma, Ita.- El papa instó a algunos de los católicos estadounidenses más ricos a seguir donando para apoyar sus obras benéficas, en una audiencia que confirmó cómo la elección del primer pontífice nacido en EU ha revitalizado a los católicos en el país y sus aportaciones.
León XIV, nacido en Chicago, se reunió con miembros de la Fundación Papal, uno de los principales financiadores de proyectos papales en el mundo en desarrollo, en el Palacio Apostólico al final de su peregrinación anual a Roma.
El papa dio las gracias a los administradores de la fundación por una generosidad, que, según manifestó, ha permitido que “innumerables personas experimenten de manera concreta la bondad y la misericordia de Dios en sus propias comunidades”.
En especial, destacó a los sacerdotes y monjas de países pobres que pueden estudiar en las universidades pontificias de Roma para obtener títulos avanzados gracias a becas financiadas por la fundación.
Aunque las contribuciones de la Fundación Papal al Vaticano se mantuvieron estables durante el pontificado de 12 años de Francisco, otras donaciones a la Santa Sede se desplomaron debido a la crisis financiera global, la pandemia y otras tensiones. Algunos católicos de EU también se desanimaron en sus contribuciones tras años de incesantes reportes de mala gestión, corrupción y escándalos, así como por las conocidas críticas de Francisco al capitalismo al estilo estadounidense.