Praga, Rep. Checa.- El reloj astronómico de la Plaza Vieja de Praga, que cada hora congrega a una multitud de turistas para ver desfilar a los apóstoles bajo los compases de las campanadas, estará seis meses parado por trabajos de restauración, anunció el Ayuntamiento de la capital checa.
El objetivo es tener el reloj astronómico a punto para el centenario de la República Checa, que el país celebra en octubre de 2018.
Aunque es de origen medieval, el reloj se ha ido modernizando con el paso de tiempo, y sigue siendo uno de los símbolos incuestionables de la ciudad de Praga.
Sufrió grandes daños durante un incendio ocurrido en la II Guerra Mundial, al igual que el resto del edificio del Ayuntamiento, en una de cuyas torres está emplazado el famoso reloj.
“Teniendo en cuenta el valor histórico y la complejidad del reloj, la reparación durará unos seis meses. Es inevitable y una medida responsable que ayudará a preservar el reloj para las próximas generaciones”, señaló en comunicado el edil de Cultura, Jan Wolf.
Se trata de la primera reconstrucción integral desde la guerra, ya que hubo una reparación de urgencia tras la contienda, en la que faltó tacto y calidad, y ahora se va a restaurar el carácter gótico original.