Asunción.- Alrededor de un millar de militantes de organizaciones de diversidad sexual participaron el sábado en la marcha anual de la comunidad LGBTI en Paraguay, uno de los países más conservadores de América Latina, donde entre otras cosas solicitaron que el gobierno apruebe los cambios legales de nombre a quienes se presentan con un género distinto del que corresponde a su sexo biológico o legal.
Entre las organizaciones de diversidad sexual estuvieron Aireana, Panambí, Unidas en la esperanza y Mujeres trabajadoras del sexo, entre otras, que marcharon por las calles de Asunción con el lema “Por nuestra libertad y derechos”.
Una pancarta exhibida por los manifestantes decía “Mi identidad es real, tiene que ser legal”.
Durante la marcha, llamó la atención una mujer transgénero que, mediante maquillaje, presentó el rostro con hematomas falsos, para recrear la violencia que sufren de las personas intolerantes a la diversidad sexual, como cuando los trabajadores sexuales ofrecen su servicio en la vía pública.
“Somos víctimas de la intolerancia y el odio de personas que nos agreden”, expresó Sepúlveda. Los individuos no heterosexuales “solo podemos sobrevivir trabajando en las calles”, agregó la mujer, que se identificó como Joyci.
A la caminata se adhirió, además, la organización no gubernamental Acción global por el aborto legal. En Paraguay no está permitido el matrimonio entre personas del mismo sexo y la interrupción de la gestación solo es autorizada cuando la embarazada corre peligro de muerte.