París, Fra.- París comienza a cambiar de aspecto a cinco días de la llegada del papa León XIV, con la plaza de la Concordia convertida en una zona de obras y seguridad, calles enteras preparadas para quedar vacías de coches y estaciones de metro que cerrarán mientras la capital francesa se prepara para recibir a cientos de miles de personas.
La transformación ya es visible. Desde el 16 de septiembre la circulación está completamente cerrada en la plaza de la Concordia y en algunos de sus accesos, mientras continúan los preparativos para la celebración religiosa que tendrá lugar el sábado.
Unas 600.000 personas se han inscrito para esta misa que acogerá a los fieles desde la Plaza de la Concordia a los Campos Elíseos y, cuya afluencia mayor de lo esperado, ha obligado a ampliar el espacio a la Plaza de la Estrella, donde está el Arco del Triunfo, y continuar en la Avenida de la Gran-Armee, que lleva hasta el Gran Arco de la Defensa.
En los Campos Elíseos y sus alrededores, numerosas calles tienen prohibido el estacionamiento desde mediados de septiembre. El dispositivo de seguridad se ampliará progresivamente el viernes 25 y alcanzará su máxima extensión el sábado 26, cuando León XIV participe en una celebración religiosa.
El próximo viernes, León XIV recorrerá París en papamóvil desde la iglesia de Notre-Dame-des-Champs hasta la plaza Saint-Michel.