Saná, Yemen.- Las partes beligerantes en el Yemen, cuyo conflicto ha derivado en la peor crisis humanitaria del planeta según la ONU, alcanzaron un acuerdo para un alto el fuego integral de dos meses y que dará inicio desde el sábado, coincidiendo con el comienzo del mes sagrado musulmán del ramadán.
Esta tregua, una de las más extensas desde que se inició el conflicto en 2014, fue anunciada por el enviado especial de la ONU para el Yemen, Hans Grundberg, y se logró tras unas conversaciones con los grupos beligerantes con la promesa de levantar el bloqueo de las principales instalaciones controladas por los rebeldes hutíes.
“Las partes en conflicto han respondido positivamente a la propuesta de Naciones Unidas de una tregua de dos meses que entrará en vigor este 2 de abril, a las 19.00 horas”, dijo el enviado de la ONU en declaraciones reproducidas en un comunicado.
La importancia de esta tregua se debe, además, a que las partes no solo aceptaron detener sus operaciones militares dentro del Yemen, sino que también “más allá de sus fronteras”, según la nota, en referencia a los ataques con misiles y drones hutíes contra Arabia Saudí.
Se acordó que los buques petroleros puedan atracar en el puerto de Al Hudeida, controlado por los rebeldes hutíes pero bloqueado por la alianza militar, algo que impide a los insurgentes recibir grandes cantidades de crudo, recurso cada vez más caro y escaso en el Yemen.
De la misma forma, el aeropuerto de la capital yemení, Saná, también controlado por los insurgentes y sobre el que pesa un bloqueo, reanudará sus operaciones “a destinos predeterminados en la región” de Oriente Medio, según el enviado de la ONU, que no ofreció más detalles en la nota.