Jerusalén.- El patriarca latino de Jerusalén y máxima autoridad para los católicos en Tierra Santa, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, presidió este Viernes Santo la liturgia de la Pasión de Cristo en la Basílica del Santo Sepulcro, después de que Israel restringiera su acceso el pasado Domingo de Ramos.
Según un comunicado del Patriarcado, la misa se celebró por la mañana en el Calvario, la parte situada a la derecha del altar dentro de la basílica, ubicada en el barrio cristiano de la ocupada Ciudad Vieja de Jerusalén Este, donde la tradición sitúa la crucifixión y muerte de Jesús.
El Jueves Santo, Pizzaballa ofició también en esta basílica la misa de la Cena del Señor, que incluyó el antiguo rito del lavatorio de pies y una procesión alrededor del Sepulcro.
El domingo, la Policía israelí no permitió a Pizzaballa entrar en el Santo Sepulcro, donde iba a oficiar una bendición y misa por el Domingo de Ramos sin público.
Las restricciones por seguridad limitan el aforo a grupos de máximo 50 personas, debido al conflicto con Irán, siempre que haya cerca un refugio o búnker (inexistentes en Jerusalén Este ocupado).
La consternación internacional fue inmediata, con líderes europeos en Italia, Francia, Hungría, España o Portugal condenando la medida adoptada por el Gobierno israelí. Horas después, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reculó.