Dubái, EAU.- Irán volvió a lanzar drones y misiles el domingo contra Baréin y Kuwait tras nuevos ataques aéreos de Estados Unidos que alcanzaron a la República Islámica, y amenazó con una “parálisis total” de las negociaciones para poner fin a la guerra si Washington continúa con sus ataques.
Los esfuerzos por reabrir el estrecho de Ormuz sin la supervisión directa de Irán han desencadenado días de fuego cruzado. Un organismo marítimo multinacional supervisado por la Marina de Estados Unidos afirmó el sábado que ampliará una ruta cerca de Omán para permitir el tráfico tanto de entrada como de salida.
El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, reiteró el domingo la afirmación de que Teherán debe gobernar el estrecho hacia el golfo Pérsico por el que antes pasaba una quinta parte del petróleo y el gas natural del mundo.
“Cualquier intento de establecer arreglos nuevos o separados de los que actualmente está llevando a cabo la República Islámica de Irán sólo conducirá a más complicaciones, retrasará la reapertura del estrecho de Ormuz y aumentará el nivel de tensión”, advirtió Araghchi.
Baréin afirmó que los ataques iraníes dañaron un edificio residencial cerca del aeropuerto internacional y que nadie murió.
Trump acusó en redes sociales a Irán de violar el acuerdo y advirtió que podría llegar un punto en que Estados Unidos “se verá obligado a completar el trabajo militarmente”. “¡Si eso ocurre, la República Islámica de Irán dejará de existir!”, escribió Trump.
Situación en Líbano
La semana pasada, Israel y Líbano firmaron un acuerdo marco para poner fin a los últimos combates entre Israel y el grupo político-paramilitar Hezbollah, respaldado por Irán, que comenzaron dos días después de que estallara la guerra con Irán cuando Hezbollah disparó contra Israel. Las fuerzas israelíes han respondido con una invasión del sur de Líbano y han indicado que no se retirarán hasta que Hezbollah sea desarmado.
El domingo, el ministro iraní de Relaciones Exteriores volvió a decir que Estados Unidos debe obligar a Israel a detener los ataques y retirarse. Israel ocupa alrededor de 600 kilómetros cuadrados en el sur de Líbano, un territorio que dice necesitar como zona de