NUEVA YORK.-— Los aranceles de Trump serán impugnados de nuevo ante los tribunales.
Dos demandas presentadas por pequeñas empresas se oponen a los amplios aranceles que Trump anunció el jueves y que imponen limitaciones de dos dígitos a 60 socios comerciales.
Los aranceles se aplican en virtud de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 por lo que, según el gobierno de Trump, es el incumplimiento de los países a la hora de impedir importaciones producidas con trabajo forzado y abarcan el 99% de las importaciones de Estados Unidos. Los críticos sostienen que el objetivo no es tanto impedir las importaciones con trabajo forzado sino reemplazar los aranceles mundiales que Trump impuso el año pasado y que la Corte Suprema anuló en febrero. Llegan justo cuando expiran los aranceles mundiales temporales del 10%, que también habían sido impugnados en los tribunales.
El viernes, la empresa de juguetes educativos Learning Resources, que formó parte de la demanda contra los aranceles que ganaron en la Corte Suprema, presentó una nueva demanda junto con otras pequeñas empresas ante el Tribunal de Comercio Internacional por la actual ronda de aranceles.
La segunda demanda fue presentada por Burlap and Barrel, una empresa de especias con sede en Nueva York, y Collective Horology, un minorista de relojes con sede en Ventura, California. Están representadas por el Liberty Justice Center, un grupo de defensa de orientación libertaria.
En ambas demandas se afirma que el gobierno no fundamentó adecuadamente su caso contra cada economía específica ni explicó cómo los aranceles eliminarán la práctica señalada por la que se imponen, tal como exige la Sección 301.