Lima, Perú.- Filas de automóviles y personas se observaban el miércoles frente a grifos y tiendas de venta de balones de gas en la capital de Perú luego de la crisis generada por la rotura de la única tubería de gas natural que alimenta a Lima desde la Amazonía y que ha elevado los precios.
Pese a que la víspera el presidente interino José Balcázar anunció que el fin de semana finalizaría el racionamiento de gas natural ordenado por el gobierno , The Associated Press observó un alza de precios en los alimentos, el transporte y en las garrafas de gas licuado de petróleo que usa el 80% de familias en el Perú.
Parada en una fila de más de un centenar de personas, Corina Oscco, madre de familia de seis hijos, había caminado un kilómetro para comprar un balón de gasolina a 11 dólares, un precio tres dólares mayor al costo normal y que, pese a eso, le convenía porque cerca de su hogar la misma bombona costaba ahora 30 dólares.
En los últimos días también se ha observado, incluso en la madrugada, a choferes de autobuses de transporte público, vehículos de taxistas y mototaxistas en filas de varias cuadras alrededor de gasolinaras que venden el gas licuado de petróleo costos cuyos se han triplicado. Perú tiene unos 650.000 vehículos que usan gas licuado de petróleo, mientras que más de 350.000 vehículos usan gas natural vehicular, según datos oficiales de las autoridades.