El gabinete de Aráoz mantuvo a diez ministros e incluyó, entre los nuevos, a la abogada Cayetana Aljovín como ministra de Relaciones Exteriores y al miembro del Partido Aprista Javier Barreda como ministro de Trabajo, lo que generó que su partido anuncie de inmediato su “expulsión definitiva”.
“Necesitamos poner a un lado nuestras diferencias por este objetivo mayor, que es la unión”, sostuvo en alusión a la crisis política desatada después de que el pasado 24 de diciembre indultara al expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), quien cumplía una condena a 25 años de cárcel por delitos de lesa humanidad.
Al inicio de la ceremonia, Kuczynski cometió un lapsus al tomar juramento a Aljovín como ministra de Energía y Minas.