La marcha de la oposición se realizó en paralelo con una movilización oficialista, que se concentró en la Avenida Bolívar.
Tras anunciar una "coalición internacional" que enviaría ayuda humanitaria a Venezuela, el autoproclamado "presidente en ejercicio" anunció que "tenemos tres puntos de acopio": uno en Cúcuta, en la frontera con Colombia; otro en Brasil, y el tercero en "una isla del Caribe”, al que se sumarán otros dos.
Guaidó, cuya "presidencia" ha sido reconocida por Estados Unidos y una docena de países latinoamericanos, dijo que el domingo anunciará los puntos precisos y que exigirá "a la Fuerza Armada que permitan la apertura de ese corredor humanitario... para que nos permitan contener la emergencia".
El líder legislativo se autoproclamó "presidente en ejercicio" por la Asamblea Nacional, dominada por la oposición y declarada en desacato por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), y que a su vez declaró "usurpador" al presidente Nicolás Maduro.
”Vamos a cambiar a Venezuela, tenemos un plan País, logramos la articulación de los factores”, afirmó Guaidó, quien convocó a sus filas ”al pueblo chavista que creyeron en un proyecto y están defraudados”, y reiteró su llamado a las fuerzas militares y policiales a no reprimir las manifestaciones opositoras.
Luego que Estados Unidos bloqueó las operaciones petroleras venezolanas y congeló los recursos de Caracas para dar el control a Guaidó, el líder parlamentario dijo que pedirá acceso a los recursos venezolanos en Europa y nombrará una directiva para Citgo, filial en Estados Unidos de la petrolera estatal Pdvsa.
A su vez, el segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional, Stalin González, destacó el apoyo de la Unión Europea a las exigencias de la oposición de ”cese de usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”.