LA HAYA, Holanda (EFE).- La reunión entre la reina Máxima de Holanda y el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, durante la cumbre del G20 en Japón, ha suscitado una gran polémica entre ciudadanos, políticos, periodistas y ONG holandesas, en especial por haber ignorado el caso del asesinato del periodista Jamal Khashoggi, ocurrido el pasado octubre en el consulado de su país en Estambul.
El Parlamento holandés ha pedido explicaciones al Gobierno -responsable político de las actuaciones de los reyes de Holanda- por autorizar esa reunión del viernes en Osaka y ha convocado un debate urgente para la tarde de este lunes para discutir el asunto y escuchar los argumentos del Ejecutivo.
Máxima acudió a esa reunión en su cargo de defensora especial de Naciones Unidas para la Financiación Inclusiva y habló con el príncipe heredero saudí sobre cómo mejorar la posición económica de las mujeres en Arabia Saudí, pero "no trataron" el tema de Khashoggi, según un comunicado del Servicio de Información del Gobierno holandés.
Para el diputado progresista Sjoerd Sjoerdsma, de D66, partido de la coalición del Gobierno holandés, "cualquiera que haya aprobado esta reunión no entiende nada de diplomacia y mucho menos de imagen".
"¿Por qué querría la reina Máxima hablar con el príncipe saudí? ¿De verdad no trató con él el asesinato del periodista Khashoggi? ¡Me parece incomprensible!", lamentó la socialista Sadet Karabulut.
La relatora de la ONU sobre los asesinatos selectivos y ejecuciones extrajudiciales, la francesa Agnès Callamard, autora de un informe sobre el caso Khashoggi que revela la responsabilidad de los más altos estamentos de la jerarquía saudí en este crimen, ha criticado duramente a la reina Máxima.
En declaraciones al diario holandés "AD", Callamard considera "incomprensible" que Máxima no haya planteado el problema en el encuentro y explicó que "una cosa es reunirse con este hombre y otra cosa es mantener silencio. En este tema, el silencio es igual a la complicidad" con Bin Salmán.
"Si no hablas ni exiges justicia, lo que sugieres es que no te preocupa el tema. Mantener silencio, hacer la vista gorda, actuar como si nada hubiera pasado, lleva a tácticas cada vez más agresivas entre demasiados autócratas: esas no son las características que deberíamos esperar en un dirigente", afirmó.
Los reyes de Holanda no tienen ningún papel político en el país, por lo que se les exige total neutralidad en todas sus actividades, pero el hecho de que Máxima, con su trabajo en la ONU, se haya visto envuelta en asuntos políticos está dando lugar a fuertes críticas perjudiciales para esa imagen de neutralidad.
El pasado octubre, varios ministros holandeses cancelaron su visita a Arabia Saudí en medio de exigencias de explicaciones por el asesinato de Khashoggi, mientras que el rey Guillermo Alejandro de Holanda aseguró que ese es "un asunto muy serio", insinuando tensiones en las relaciones entre la monarquía holandesa y la saudí.