Policía de Kenia arresta a opositor tras “juramentación” de Odinga

El gobierno de Kenia continuó hoy con el arresto de otra figura de la oposición que participó en la “toma de protesta” del líder opositor Raila Odinga como “presidente del pueblo”, sin embargo más tarde el Tribunal Supremo ordenó su liberación.

El arresto de Miguna Miguna, considerado general del Movimiento de Resistencia Nacional, creado por Odinga para luchar por la democracia en el país, se produjo este viernes en medio de la lucha política interna que aún mantiene suspendidas las señales de televisión.

La policía detuvo a Miguna, también miembro de la opositora Súper Alianza Nacional (NASA), por la mañana después de un allanamiento en su casa en Nairobi, capital de Kenia, a la que entró tras destruir la puerta utilizando explosivos y sometió a sus ocupantes a abuso físico.

El opositor se burló de la policía la víspera diciendo que él firmó el “juramento” de Odinga y que debían arrestarlo, además pidió a los seguidores de la NASA que quemaran fotografías del presidente keniano Uhuru Kenyatta, quien obtuvo un segundo mandato en las elecciones del año pasado.

Los abogados de Miguna presentaron una demanda contra el Director de la Fiscalía (DPP), la Dirección de Investigaciones Criminales (DCI) y el Inspector General (IG) de la policía por las circunstancias en que se llevó a cabo su arresto, exigiendo su liberación de la custodia policial.

El juez del alto tribunal, James Wakiaga, ordenó su libertad bajo fianza a condición de que se presentara ante la corte el próximo lunes y aclaró que entregaría personalmente la orden de presentación al IG para garantizar que acudan los oficiales que lo detuvieron.

“Si el DPP, DCI e IG tienen la intención de acusarlo por una ofensa conocida, entonces deben comparecer ante el tribunal tan pronto como sea necesario”, sostuvo el juez.

Los abogados de Miguna dijeron al juez que la policía intentaría detenerlo durante el fin de semana y luego hacer que lo acusen sólo por participar en la ceremonia de “juramentación” de Odinga, por lo tanto “es evidente que la intención primordial no es defender la ley sino administrar ilegalmente la justicia en su contra”.

La detención del político se produjo dos días después de que la policía detuvo al diputado opositor Tom Kajwang, quien también asistió al simulacro de juramentación de Odinga, pero tras pasar una noche bajo custodia policial fue liberado con el pago de una fianza.

La polémica “toma de protesta” del líder opositor como “presidente del pueblo”, el pasado martes, elevó la tensión en Kenia, ya que el gobierno de Kenyatta declaró la “juramentación” como un acto de traición cometido por todos aquellos que participaron en el evento y dijo que procedería conforme a la ley.

Argumentó que ello significaba un ataque contra un gobierno legalmente establecido, por lo que incluso para limitar el alcance del evento de la oposición suspendió la transmisión de los canales de televisión a fin de evitar la cobertura en vivo de los acontecimientos en el Parque Uhuru en Nairobi.

El Tribunal Supremo ordenó la víspera la reanudación de las señales televisivas de las tres estaciones privadas más importantes del país. Sin embargo, este viernes permanecen fuera del aire luego de que la policía impidió la entrega de una orden judicial para restaurar las transmisiones.