Washington.- Aunque se sintió traicionado por políticos que definieron su vida y resolvió mantener distancia con ellos, en su muerte el reverendo Billy Graham recibió el miércoles un tributo inusual de parte del presidente Donald Trump y de líderes políticos de EU.
“Aquí yace el pastor de Estados Unidos”, dijo bajo la Rotonda del Capitolio el líder de la Cámara de Representantes Paul Ryan señalando el ataúd de Graham, rodeado por familia, amigos, legisladores y un anillo de retratos de los fundadores de la nación. “Él guió todos los caminos, de algunos de los grandes cuyas estatuas se alinean en este salón: Eisenhower, King, Ford y Reagan, hasta de ciudadanos comunes”, agregó Ryan.
El presidente Donald Trump dijo que su padre fue admirador de Graham y que la “legendaria” figura debe ser reconocida en el lugar donde “la memoria del pueblo se enriquece”.
“El hombre que reconocemos compartió el evangelio con más gente, que nadie más en la historia”, dijo por su parte el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell.