Los Ángeles, Cal.- La alcaldesa de Atlanta, una de las decenas de ciudades estadounidenses afectadas por enormes protestas en los últimos días, tiene un mensaje para los manifestantes: “Si estuviste protestando anoche, probablemente debas hacerte una prueba del coronavirus esta semana”.
A medida que se abren más playas, iglesias, escuelas y negocios en todo el mundo, los disturbios civiles en EU por la injusticia racial reiterada aumentan los temores de nuevos brotes de coronavirus en el país con más infecciones y muertes en el mundo.
La alcaldesa de Atlanta, Keisha Lance Bottoms, advirtió que “todavía hay una pandemia en Estados Unidos que está matando a personas negras y de color en mayor número”.
Los expertos en salud temen que enfermos asintomáticos puedan infectar a otros durante las protestas debido a la cercanía entre los manifestantes.
Estados Unidos reportaba hasta el domingo más de 1,7 millones de infecciones y casi 104.000 muertes por COVID-19, enfermedad que ha afectado desproporcionadamente a las minorías raciales en una nación que no tiene atención médica universal.
Las autoridades de salud de Minnesota advierten que las protestas seguramente provocarán nuevas infecciones. “Tenemos dos crisis que se encuentran una encima de la otra”, dijo el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey.
Incluso para los muchos manifestantes que usan máscaras, eso no garantiza la protección. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos han indicado que las máscaras de tela evitan que las personas infectadas propaguen el virus, pero no están diseñadas para proteger a los usuarios de contraerlo.