El presidente de Brasil, Michel Temer, admitió hoy que el país vive un “momento difícil en el foco político”, en una primera reacción del mandatario –sospechoso de participación en actos corruptos- al encarcelamiento de Luiz Inacio Lula da Silva.
“Continuamos en un momento difícil también en el foco político, pero tenemos que seguir adelante”, explicó Temer en un acto este lunes en el que detalló que las instituciones deben “cumplir la Constitución”.
Presidente de Brasil desde 2016, cuando asumió tras un juicio político a Dilma Rousseff que la izquierda consideró un “golpe de Estado”, Temer ya fue objeto de dos investigaciones por corrupción, pero logró evitar la imputación por el apoyo del Parlamento.
Temer dijo en numerosas ocasiones que no sería candidato a la elección presidencial de 2018, pero recientemente señaló que sí podría serlo.
Cuando abandone el cargo de presidente, el 31 de diciembre de 2018, podría ser de nuevo investigado por las causas abiertas durante su mandato, que él consideró maniobras para “derribarle”.