Prometen cambios para atacar el hambre

Líderes, organismos y expertos buscan dietas más sanas y frenar la destrucción del planeta

Naciones Unidas.- Líderes de todo el mundo se comprometieron este jueves en la ONU a transformar la forma en la que se producen, procesan y consumen alimentos con el triple objetivo de acabar con el hambre, promover dietas más sanas y frenar la destrucción del planeta.

La primera Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios, una cita que Naciones Unidas lleva preparando durante más de año y medio, reunió por vía virtual a más de 150 países, organismos internacionales, expertos, empresas y representantes del sector agrícola y ganadero.

El mensaje central fue claro: alimentar a toda la humanidad y proteger el medio ambiente son objetivos factibles, pero solo si se impulsan urgentemente cambios profundos en la forma en que se trata la comida.

“Un cambio en nuestros sistemas de alimentación no es solo posible, es necesario. Por la gente, por nuestro planeta, por la prosperidad. Este es nuestro momento. Pongámonos a trabajar”, señaló el secretario general de la ONU, António Guterres, en su discurso.

Entre los problemas destacan las desigualdades en un mundo donde unos 800 millones de personas pasan hambre mientras hay más de 2.000 millones que tiene obesidad o sobrepeso.

También el desperdicio de comida -se calcula que un tercio del total que se produce se pierde-, el cambio climático -los sistemas de alimentación generan un tercio de las emisiones de efecto invernadero- o la destrucción de ecosistemas.

Se presentaron ante la cumbre más de 200 propuestas y promesas, con compromisos nacionales, pero también iniciativas conjuntas en varios ámbitos como las comidas en las escuelas, la innovación agrícola o para reducir los residuos todo lo posible.

Algunos Gobiernos anunciaron también nuevos fondos para alimentación, por ejemplo Estados Unidos, que dijo que donará 5.000 millones de dólares a lo largo de cinco años para atajar el hambre, mientras que invertirá la misma cantidad dentro del país.

Sin embargo, la reunión de hoy se ha celebrado en medio de fuertes críticas de pequeños productores y agricultores tradicionales, que acusan a la ONU de estar primando los intereses de la gran industria alimentaria y de usar enfoques “coloniales”.