EMIRATOS ÁRABES UNIDOS.- Manifestantes enojados por la debilitada economía de Irán realizaron una sentada el martes en el Gran Bazar de Teherán, la plaza comercial más importante del país, dijeron testigos, mientras las fuerzas de seguridad dispararon gas lacrimógeno y dispersaron a los inconformes mientras el resto del mercado cerraba.
La protesta en el Gran Bazar, durante siglos el corazón palpitante de la vida económica y política de Irán, representaba la señal más reciente de que las manifestaciones probablemente continuarán, mientras el rial, la moneda iraní, cayó a un nuevo mínimo histórico el martes. La violencia que rodea a las protestas ya dejó al menos 36 muertos y las autoridades han detenido a más de 1.200 personas, de acuerdo con activistas en el extranjero.
La situación probablemente empeorará, ya que el Banco Central redujo las tasas de cambio subsidiadas para dólares que ofrece a importadores y productores en el país. Eso probablemente hará que los comerciantes trasladen los aumentos de precios en los próximos días directamente a los consumidores, cuyos ahorros de toda la vida ya se han reducido durante años de sanciones internacionales dirigidas a la República Islámica.