Jartum, Sudán.- Miles de sudaneses salieron a las calles a protestar el martes desafiando a los militares, un día después de que las fuerzas de seguridad desalojaron su campamento en la capital. Activistas de oposición dijeron que 35 personas murieron en la represión. Los manifestantes aprovecharon el feriado musulmán Eid al-Fitr para convertirlo en símbolo de su causa, y miles de ellos se aglomeraron en las afueras de mezquitas en Jartum y su ciudad gemela Omdurman, al otro lado del río Nilo.
Tras las plegarias, los fieles gritaban “¡Libertad, paz, justicia, gobierno civil, es lo que quiere el pueblo!” según videos colocados en internet.
“No tenemos otra opción que continuar nuestras protestas y nuestra campaña de desobediencia civil hasta que caiga el consejo militar”, declaró Mohammed Yousef al-Mustafa, portavoz de la Asociación de Profesionales Sudaneses, que se ha encargado de organizar las protestas.
El violento desalojo del campamento de sentadas el lunes presenta un desafío para los manifestantes, que ahora deben demostrar que pueden seguir protestando luego de que su principal sitio de reunión fue eliminado.