Londres, Ing.- Los manifestantes marcharon el sábado por las calles de Londres y la ciudad escocesa de Glasgow para demandar acciones más rápidas contra el cambio climático, luego de que esta última semana se registrara una ola de calor en Gran Bretaña, con temperaturas récord.
Grupos de activismo como Just Stop Oil e Insulate Britain encabezaron una sentada en la plaza del Parlamento en Londres para demandar que el gobierno conservador deje de otorgar nuevas licencias para la producción de crudo y gas, que imponga más impuesto a los grandes contaminadores y ayude a las personas a instalar sistemas de calefacción más eficientes en sus viviendas.
“La ola de calor extremo del martes fue una advertencia sobre lo que enfrentaremos a medida en que colapsa el clima: miles de muertos, viviendas destruidas por incendios forestales y servicios de emergencia llevados al límite”, expresó Indigo Rumbelow, de Just Stop Oil. “Estanos muy poco preparados para el calor extremo y esto solamente va a empeorar”.
La agencia climática de Gran Bretaña registró 40,3 Celsius (104,5 Fahrenheit) en Inglaterra el martes, la temperatura más alta que se haya reportado en un país muy poco preparado para ese calor. Los veranos británicos son usualmente muy moderados y pocas viviendas, escuelas o negocios pequeños tienen aire acondicionado.
La ola de calor paralizó importantes redes de trenes, dañó pistas en aeropuertos y forzó a 15 departamentos de bomberos en el país a declarar incidentes mayores. La Brigada de Bomberos de Londres dijo que el martes fue el día más atareado para los bomberos desde la II Guerra Mundial.
En Glasgow, los activistas protestaron en demanda de acciones urgentes para combatir el cambio climático.