Protestas en Irán: tensión y violencia en Teherán

El líder supremo de Irán, Ayatolá Ali Jamenei, advierte medidas drásticas contra manifestantes en medio de protestas en Teherán.

DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — El líder supremo de Irán dio a entender el viernes que las fuerzas de seguridad tomarán medidas drásticas contra los manifestantes, en un desafío directo a la promesa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de apoyar a quienes protestan pacíficamente, mientras el número de muertos aumentó a al menos 62.

El ayatolá Ali Jamenei criticó a Trump por tener las manos "manchadas con la sangre de los iraníes", mientras sus seguidores gritaban "¡Muerte a Estados Unidos!" en imágenes distribuidas por la televisora estatal iraní. Más tarde, la prensa estatal se refirió repetidamente a los manifestantes como "terroristas", preparando el terreno para una posible represión violenta como la que siguió a otras movilizaciones nacionales en los últimos años.

Los manifestantes están "arruinando sus propias calles (...) para hacer feliz al presidente de Estados Unidos", dijo el ayatolá de 86 años ante una multitud en su complejo en Teherán. "Porque él dijo que vendría en su ayuda. Debería prestar atención al estado de su propio país".

Por su parte, el jefe del poder judicial de Irán, Gholamhossein Mohseni-Ejei, prometió que el castigo para los manifestantes "será decisivo, máximo y sin ninguna indulgencia legal".

La Casa Blanca no ha respondido a los comentarios de Jamenei, aunque Trump ha repetido su compromiso de atacar Irán si fallecen manifestantes, una amenaza que ha cobrado relevancia tras la operación militar de su ejército para capturar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

Sin acceso a internet

A pesar de que la teocracia de Irán cortó el acceso a internet y las llamadas telefónicas internacionales, breves videos compartidos en internet por activistas mostraban supuestamente a manifestantes coreando consignas contra el gobierno de la República Islámica alrededor de hogueras mientras los escombros cubrían las calles de Teherán, la capital, y otras zonas hasta la mañana del viernes.

La prensa estatal iraní alegó que "agentes terroristas" de Estados Unidos e Israel provocaron incendios y desataron la violencia. También dijo que hubo "víctimas", pero no ofreció más detalles.

El alcance de las movilizaciones no podía determinarse aún debido al bloqueo de las comunicaciones, aunque supone otra escalada en las protestas motivadas por la maltrecha economía iraní, que se han convertido en el desafío más importante para el gobierno en los últimos años. Las protestas se han intensificado constantemente desde su inicio el 28 de diciembre.

Además, fueron la primera prueba para ver si el príncipe heredero, Reza Pahlavi, cuyo padre, gravemente enfermo, huyó de Irán justo antes de la Revolución Islámica de 1979, podía influir en la población. Pahlavi, quien lanzó un llamado a manifestarse el jueves por la noche, también ha convocado protestas para las 8 de la noche del viernes.

Las manifestaciones han incluido gritos en apoyo al sha, algo que podría haber supuesto una sentencia de muerte en el pasado, pero que ahora subraya la ira que alimenta las protestas, que comenzaron debido a la maltrecha economía iraní.

Hasta ahora, la violencia en torno a las movilizaciones ha causado al menos 62 muertos y más de 2.300 detenidos, según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos.

"Lo que cambió el rumbo de las protestas fueron los llamados del expríncipe heredero Reza Pahlavi para que los iraníes salieran a las calles a las 8 de la noche del jueves y el viernes", dijo Holly Dagres, investigadora de alto nivel del Instituto Washington para la Política del Cercano Oriente. "Según las publicaciones en redes sociales, quedó claro que los iraníes habían respondido y se tomaban en serio el llamado a protestar para derrocar a la República Islámica".

"Esta es exactamente la razón por la que se bloqueó internet: para evitar que el mundo viera las protestas. Desafortunadamente, es probable que también proporcionara cobertura para que las fuerzas de seguridad mataran a manifestantes".

Cortes de internet tras las protestas del jueves

Cuando el reloj marcó las 8 de la noche del jueves, los barrios de Teherán estallaron en cánticos, según los testigos. Se lanzaron consignas como "¡Muerte al dictador!" y "¡Muerte a la República Islámica!". Otros ensalzaban al sha gritando "¡Esta es la última batalla! ¡Pahlavi regresará!". Antes de que se cortaran las comunicaciones con Irán se podía ver a miles de personas en las calles.

El viernes, Pahlavi pidió a Trump que ayudara a los manifestantes, diciendo que Jamenei "quiere usar este apagón para asesinar a estos jóvenes héroes".

"Usted ha demostrado y sé que es un hombre de paz y un hombre de palabra", dijo en un comunicado. "Por favor, esté preparado para intervenir y ayudar al pueblo de Irán".

Pahlavi había dicho que ofrecería más planes dependiendo de la respuesta a su llamado. Su apoyo a Israel y el que ha recibido del país generaron críticas en el pasado, especialmente después de la guerra de 12 días de Israel contra Irán en junio. Los manifestantes han mostrado su apoyo al sha en algunas manifestaciones, pero no está claro si es un respaldo directo a Pahlavi o un deseo de regresar al tiempo anterior a la Revolución Islámica de 1979.

El bloqueo de internet también parece haber afectado a las agencias noticiosas estatales y semioficiales de Irán. La breve información de la televisora estatal, enterrada en la transmisión de las 8 de la mañana del viernes, fue la primera declaración oficial acerca de las movilizaciones.

La televisora indicó que las protestas se tornaron violentas y hubo víctimas, pero no ofreció cifras a escala nacional. Además, apuntó que, durante las protestas, "se incendiaron autos particulares, motocicletas, lugares públicos como el metro, camiones de bomberos y autobuses". La televisora estatal informó más tarde que, durante la noche, la violencia se cobró la vida de seis personas en Hamedan, a unos 280 kilómetros (175 millas) al suroeste de Teherán, y de dos miembros de las fuerzas de seguridad en Qom, a 125 kilómetros (75 millas) al sur de la capital.

La Unión Europea y Alemania condenaron la violencia contra los manifestantes mientras se reportaban nuevas protestas en Zahedán, en la inestable provincia de Sistán y Baluchistán, en el suroeste de Irán.

Trump renueva su amenaza por la muerte de manifestantes

En los últimos años, Irán ha enfrentado rondas de protestas a nivel nacional. A medida que las sanciones se endurecían y el país trataba de hacer frente a las consecuencias de la breve guerra de junio, su moneda, el rial, colapsó en diciembre, alcanzando los 1,4 millones por dólar. Las protestas comenzaron poco después e incluyeron mensajes en contra de la teocracia.

El motivo por el que las autoridades no han reprimido con dureza a los inconformes no está claro aún. Trump advirtió la semana pasada que, si Teherán "mata violentamente a manifestantes pacíficos", Estados Unidos "vendrá a su rescate".

En una entrevista con el conductor Hugh Hewitt emitida el jueves, Trump reiteró su compromiso.

A Irán se le ha "dicho muy claramente, incluso más claramente de lo que te estoy hablando ahora, que, si hace eso, va a tener que pagar caro", dijo el mandatario.

Trump se mostró reticente cuando se le preguntó si se reuniría con Pahlavi.

"No estoy seguro de que sea apropiado en este momento hacer eso como presidente", dijo. "Creo que deberíamos dejar que todos salgan y ver quién emerge".

En una entrevista con Sean Hannity emitida el jueves por la noche en la televisora Fox News, Trump llegó a sugerir que el líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, de 86 años, podría estar tratando de salir de Irán.

"Busca ir a algún lugar", declaró Trump. "Las cosas se están poniendo muy mal".