HARRISBURG, Pensilvania.- Se espera la publicación en los próximos días de un reporte condenatorio de décadas de acusaciones de abuso sexual infantil e intentos de encubrirlo en seis diócesis católicas de Pensilvania.
La revelación, resultado de una investigación de casi dos años, se ha retrasado ya que algunas personas identificadas en el texto lo han impugnado al argumentar que no es preciso y que publicarlo tal como está violaría los derechos constitucionales a su reputación y debido procedimiento legal.
La Corte Suprema del estado ha acordado considerar esas acusaciones y programó el debate oral del asunto para septiembre. Mientras tanto, la corte ha ordenado que se tachen datos que identidad de ciertas personas pero que se publique el reporte de casi 900 páginas.
La semana pasada los jueces designaron a un experimentado jurista, John Cleland del condado McKean, para fungir como mediador y dirimir disputas sobre lo que debe ocultarse.
La corte había dicho que si no había objeción, el reporte sería publicado. Esa fecha pasó sin su liberación, lo que indica que hay un conflicto pendiente.
Algunos detalles se han hecho públicos, incluida la revelación de la Corte de que identificará a más de 300 “sacerdotes pederastas”.