Pueblo fantasma de Inglaterra atrae turistas

Tyneham, Ing.- Si visita la zona costera del sur de Gran Bretaña probablemente se encuentre con reliquias de los años oscuros en que el país se preparaba para la invasión nazi: Estaciones de radar abandonadas, trampas para tanques en los campos, bunkers desde los que se ven playas de grava. Y Tyneham.

Se divisa por primeva vez este pequeño pueblo del condado de Dorset desde un camino muy inclinado que conduce a un pequeño valle. Al fondo, detrás de unos árboles, se encuentra Tyneham. O, mejor dicho, lo que queda del pueblo.

Ahora solo queda el esqueleto de los edificios. No hay puertas, ventanas ni techos. El visitante tiene la sensación de que se encuentra en un sitio arqueológico.

Es una localidad pequeña --más un caserío que un pueblo-- pero las visitas son interesantísimas. Después de pasar por las viviendas semiderrumbadas, aparecen carteles con fotos color sepia que muestran las viviendas que había y la gente que las habitaba. Se cuenta lo que hacían --director de la oficina de correos, agricultor, jardinero-- y se trasporta al visitante al pasado, haciendo que sienta la presencia de personas de carne y hueso.