PHOENIX (AP) — Cientos de miles de escolares de Arizona podrán regresar a clases luego de que la Legislatura aprobó un acuerdo de financiamiento para la educación, que puso fin a una huelga de seis días que cerró las aulas en todo el estado.
Los organizadores de la huelga pusieron fin de la huelga el jueves, después de una dramática sesión legislativa de toda la noche que resultó en un aumento salarial de 20% para los maestros para 2020. Algunos distritos planeaban reabrir el viernes, mientras que otros dijeron que reanudarían las clases la próxima semana.
"Regresaremos a nuestras escuelas, salones de clase y con los estudiantes enterados de que hemos logrado algo verdaderamente histórico", dijo una declaración conjunta emitida por el presidente de la Asociación de Educación de Arizona, Joe Thomas, y la presidenta de la Asociación Nacional de Educación, Lily Eskelsen García.
El plan de financiamiento para la educación aprobado por los legisladores poco antes del amanecer fue firmado inmediatamente por el gobernador Doug Ducey, otorgando a los maestros un aumento del 9% en el otoño y del 5% en cada uno de los próximos dos años. Esos aumentos, que se suman a un aumento del 1% concedido el año pasado, costarán alrededor de 300 millones de dólares solo para el próximo año.
El acuerdo puso fin a un paro laboral de seis días, con lo que regresarán al aula la mayoría del millón de estudiantes de escuelas públicas del estado. Los docentes no obtuvieron todo lo que pretendían, pero recibieron ganancias substanciales de reacios legisladores.
El paro laboral en Arizona forma parte de una acalorada rebelión nacional sobre los bajos salarios para los docentes. El movimiento inició en Virginia Occidental, donde una huelga terminó en un aumento salarial, y se extendió a Oklahoma, Kentucky y, más recientemente, a Colorado.
La mayoría de las escuelas permanecieron cerradas el jueves, a excepción de un puñado que lograron reabrir poco después que el incremento fuera concedido.
Una noche antes, los maestros en huelga, que están entre los peor pagados del país, hicieron guardia al capitolio estatal toda la noche y llenaron las salas de ambas cámaras durante los debates. También realizaron una vigilia en un patio. Algunos de ellos regresaron al capitolio el jueves, cuando los legisladores seguían debatiendo el resto del presupuesto estatal de 10 mil 400 millones de dólares.