RÍO DE JANEIRO.- Miles de personas se reunieron a lo largo de la playa de Copacabana el domingo para el desfile anual del orgullo gay en Río de Janeiro, muchas de ellas con poca ropa y cubiertas de brillantina.
Banderas, toallas y abanicos de colores arcoíris abundaban entre la multitud, compuesta principalmente por jóvenes que bailaban y cantaban al ritmo de la música que salía de los potentes altavoces.
Aunque el ambiente era festivo, algunos hablaron de la amenaza de violencia que enfrentan las personas LGBTQ+ en Brasil.
“Como hermana de una mujer trans, tengo un miedo mortal”, dijo Helen Karajá, una artista bisexual de 32 años.
Al menos 230 brasileños de la comunidad LGBTQ+ fallecieron violentamente en 2023, según el Observatorio de muertes y violencia LGBTI+ en Brasil, un organismo que aglutina a varios grupos activistas.
Y más personas trans —100— fueron asesinadas en Brasil el año pasado que en cualquier otro país, según Transgender Europe, una red de organizaciones no gubernamentales globales que rastrea los datos.
A pesar de ello, sin duda la vida para las personas gay es ahora más segura que antes, dijo Carlos da Cunha, un peluquero de 71 años.
“En el pasado, la gente tenía que ir a guetos para conocer gente, porque no podías estar simplemente en cualquier lugar”, dijo Da Cunha. “Ahora podemos caminar por la calle sin ser atacados, sin ser insultados ni humillados”.
Uno de los temas del desfile del orgullo gay de este año fue la sostenibilidad. “La justicia ambiental sólo será posible con justicia racial y social, igualdad de género y diversidad sexual”, decía una pancarta en un camión.
Brasil ha enfrentado una serie de catástrofes ambientales este año, incluida una sequía récord en la selva, inundaciones ee incendios forestales.