Reclaman retorno de los militares de Mariúpol

Leópolis, Ucrania.- Los ucranianos celebran el regreso de cientos de prisioneros de guerra liberados este viernes, pero urgen a no olvidar a los 1.500 soldados que siguen languideciendo en las prisiones rusas tras la rendición de Mariúpol hace exactamente cuatro años, que puso fin al brutal asedio de la ciudad portuaria del este del país.

Entre los 205 cautivos liberados en la primera fase del más reciente intercambio a gran escala, sólo hay uno del regimiento Azov y otros 19 defensores de Mariúpol, señaló Irina Novosiadlo, presidenta de la Asociación de Familias de Defensores Capturados en Leópolis.

“Seremos sus voces hasta que todos regresen, porque el cautiverio los está matando”, dijo Novosiadlo, mientras las familias enarbolaban retratos de sus seres queridos durante una concentración en aquella ciudad del oeste de Ucrania. Cada semana, cientos de personas se dan cita en ciudades de toda Ucrania para apoyar a los soldados que bajaron las armas en Mariúpol hace cuatro años, bajo las órdenes del presidente Volodímir Zelenski.

Aproximadamente 2.500 efectivos, cuyas provisiones, medicinas y munición casi se habían agotado, empezaron a salir el 16 de mayo de 2022 de la fortaleza improvisada de la planta de acero de Azovstal, con la expectativa de que serían canjeados en unos meses y tratados de acuerdo con la Convención de Ginebra.

Sin embargo, unos 1.500 soldados, de ellos unos 700 del regimiento Azov, siguen cautivos. Pese a que el 95 % de los prisioneros ucranianos liberados afirma haber sufrido maltrato físico y psicológico, el trato a los defensores de Mariúpol ha sido especialmente brutal, pues al aislamiento de sus familias se suman las torturas, según denuncian allegados y supervivientes.

Para sus familiares, el duro trato recibido por los defensores de Mariúpol está relacionado con su papel crucial en los primeros meses de la invasión.