Madrid, Esp.- El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, se comprometió el domingo a reconstruir la isla de La Palma, donde una erupción volcánica ha arrojado lava y cenizas piroclásticas durante las dos últimas semanas, destruyendo casas y cultivos de plátanos. La erupción no da indicios de terminar pronto.
La lava que fluye de los respiraderos del volcán Cumbre Vieja ha destruido más de 900 edificios y provocado el desplazamiento de unas 6.000 personas hasta ahora, y hace apenas unos días se abrieron nuevos respiraderos. La isla de 85.000 habitantes se ubica en el archipiélago de las Islas Canarias de España en el océano Atlántico, frente a la costa noroccidental de África.
Visitando la región por tercera ocasión desde que empezó la erupción el 19 de septiembre, Sánchez anunció el domingo un paquete de ayuda de 206 millones de euros (238 millones de dólares) para los isleños afectados.
De acuerdo con Sánchez, el dinero servirá para reconstruir infraestructuras cruciales para la economía de la isla, principalmente las redes de riego para la importante industria de exportación del plátano y otros cultivos agrícolas, así como las carreteras que dan servicio a las rutas de senderismo y las playas que atraen a los turistas. Los fondos también pretenden crear puestos de trabajo y reducir los impuestos para los residentes de La Palma.
Los ríos de lava han serpenteado cuesta abajo durante más de 6 kilómetros (cerca de 4 millas) y, después de alcanzar la costa de la isla se están adentrando en el océano Atlántico, creando una península que lleva hasta ahora más de 28 hectáreas (70 acres).