Giglio, Italia.- Han pasado 10 años desde que el crucero Costa Concordia chocó contra un arrecife de coral en la isla de Giglio, en Italia. Pero para los pasajeros y los residentes que los recibieron en tierra, los recuerdos de esa noche espeluznante y gélida siguen siendo traumáticos.
Los platos que salieron volando cuando el barco chocó. El apagón causado cuando la sala de máquinas se inundó y el generador eléctrico se estropeó. La frenética huida por abandonar el buque y luego, la generosidad de los habitantes de la isla de Giglio, que donaron ropa y alojamiento a los sobrevivientes hasta que pudieran ser llevados a la península italiana.
Italia conmemora el jueves el 10mo aniversario del naufragio con una serie de eventos que culminaron con una vigilia a la hora exacta del choque: las 9:45 p.m. del 13 de enero de 2012. Los eventos recordaron a las 32 personas que perecieron, y a los 4.200 sobrevivientes, pero también a los habitantes de Giglio que recibieron a pasajeros y tripulantes y vivieron con dos años con el casco del Concordia hasta que pudo ser enderezado y llevado para su uso como chatarra.
Los pasajeros del Concordia fueron prácticamente abandonados a su propia suerte luego que el capitán llevó al barco demasiado cerca de la costa. Seguidamente, demoró la evacuación hasta que era demasiado tarde y no era posible bajar los botes salvavidas porque el barco estaba demasiado inclinado.