Hong Kong.- Manifestantes en Hong Kong ocuparon una estación suburbana del tren al cumplirse un mes desde un ataque violento de enmascarados a los partidarios del movimiento opositor al gobierno.
Los manifestantes vestidos de negro ocuparon la estación de Yuen Long para recordar el 21 de julio, cuando hombres sospechosos de tener vínculos con la mafia cometieron agresiones y vandalismo.
La policía antimotines de Hong Kong llegó a la estación hacia el final del evento, aparentemente dispuesta a enfrentar a los manifestantes, algunos de los cuales habían erigido barricadas afuera.
Los manifestantes regaron el piso con agua y aceite para entorpecer el avance de los agentes provistos de escudos.
Previamente guardaron un minuto de silencio y luego se cubrieron el ojo derecho en alusión a una mujer que sufrió una herida grave cuando la alcanzó un proyectil policial.
También llamaron la atención sobre lo que consideran la lentitud de la policía para investigar el ataque, en el que tanto manifestantes como transeúntes sufrieron lesiones. Asimismo, han acusado a la policía de complicidad con los agresores, cosa que el gobierno ha negado.
El ataque de Yuen Long se produjo cuando la enorme protesta estaba finalizando. Los agresores, vestidos de blanco en contraste con el negro de los manifestantes, lesionaron a 45 personas a golpes de palos y varas de metal.