Reducen espacio seguro en Gaza

Netanyahu insiste en continuar la guerra hasta la victoria

Jerusalén.- La cifra de palestinos muertos en Gaza roza los 40,000 a la espera del recuento final de víctimas del ataque contra una escuela el sábado en la capital, Ciudad de Gaza, en el que perdieron la vida unas 100 personas, mientras en la sureña Jan Yunis Israel redujo una vez más el tamaño de la “zona humanitaria” en la que se hacinan miles de personas.

Además, el primer ministro, Benjamín Netanyahu, sigue insistiendo en continuar con la guerra hasta la “victoria”, a pesar de las críticas internas y las renovadas presiones para alcanzar un alto el fuego.

Las autoridades gazatíes, que este domingo no difundieron el boletín diario de víctimas, sí que informaron de que casi una cuarta parte de los casi 40,000 palestinos fallecidos son jóvenes de entre 18 y 29 años.

Con motivo del Día Internacional de la Juventud (12 de agosto), las autoridades de la Franja denunciaron que el 24 % de los fallecidos en los diez meses de guerra eran jóvenes de entre 18 y 29 años, el 26% hombres y el 22% mujeres, recogió la agencia palestina de noticias Wafa esta tarde.

Según el Gobierno de la Franja, controlado por Hamás, un 70% de los muertos totales son mujeres y niños.

A lo largo de esta jornada continuaron los ataques contra toda la Franja, especialmente contra la castigada ciudad de Jan Yunis, en el sur, donde el Ejército israelí ordenó evacuar más partes de la designada como “zona humanitaria” en el norte de la localidad, reduciendo todavía más el espacio “seguro” del enclave dos días después de lanzar una nueva ofensiva terrestre en la localidad.

En la “zona humanitaria” de Mawasi, al oeste de la ciudad, cada vez más personas -en estos momentos, el 90% de los gazatíes son desplazados- se hacinan en un enjambre de tiendas de campaña en la playa, con pobres condiciones humanitarias, a la luz de las nuevas órdenes de evacuación.

El 4 de agosto, Israel también ordenó la evacuación de barrios del sureste de la ciudad, después de una incursión a finales de julio que dejó unos 300 muertos.