JUBRIQUE, España.- España envió soldados al sureste del país para participar en el combate contra un enorme incendio forestal activo desde hace cuatro días.
El fuego en el municipio de Málaga ha destruido casi 7.000 hectáreas (17.300 acres) de bosque y fueron dispuestas nuevas evacuaciones. El total de desplazados asciende a unos 2.500.
Plan Infoca, la agencia de la región de Andalucía a cargo de las tareas de extinción de incendios, dijo que el domingo era un “día clave” para controlar el siniestro.
Las autoridades evacuaron el domingo de manera preventiva a 1.500 habitantes de Jubrique, Genalguacil y otras cuatro localidades. Otras 1.000 personas fueron desalojadas antes del fin de semana de otras zonas próximas a la localidad turística de Estepona, popular entre turistas y expatriados extranjeros.
Una unidad militar salió de la base castrense de Morón, en el sur de España, para sumarse a los más de 300 bomberos y 41 aeronaves extintoras que participan en el combate al incendio.
Los refuerzos fueron bien recibidos, pero bomberos como Rafael Fanega piensan que el fuego está “descontrolado” y pidió más apoyo en el campo. “Sinceramente veo muy poca gente”, dijo a The Associated Press tras la evacuación en Jubrique.