Omar responde a allanamiento de su casa diciendo "No me van a silenciar"

El operativo ocurre en medio de acusaciones de fraude migratorio y tensiones políticas previas a elecciones.

WASHINGTON (AP) — Agentes federales registraron el lunes la casa de la representante federal demócrata Ilhan Omar, quien se ha convertido en un blanco frecuente de las burlas del gobierno del presidente Donald Trump en las últimas semanas de su campaña de reelección.

Registro federal en casa de Ilhan Omar genera críticas demócratas

El registro de la vivienda de la congresista por Minnesota, cuando falta tan poco para elecciones legislativas del próximo mes que determinarán el control del Congreso, fue condenado de inmediato por la cúpula demócrata en el Congreso, la cual cuestionó el momento del operativo, tomando en consideración el protocolo de larga data del Departamento de Justicia de evitar abiertas medidas investigativas que involucren a candidatos políticos en la recta final de una elección. Omar, una vocal crítica de Trump, dijo que estaba siendo atacada como una de los "enemigos políticos" del republicano.

La naturaleza y el alcance de la investigación no estaban claros, aunque Trump y funcionarios de su gobierno han mencionado varias veces en los últimos meses la existencia de una pesquisa contra Omar, una demócrata nacida en Somalia cuyo estatus como inmigrante a Estados Unidos y sus posturas de izquierda han atraído escrutinio de la Casa Blanca y de otros republicanos.

El operativo federal y las acusaciones de fraude migratorio

El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, afirmó el mes pasado que había una "investigación en curso" que, dejó entrever, giraba en torno a un posible fraude en la documentación migratoria de su familia. "Algo va a pasar", afirmó.

Omar respondió al registro con un comunicado en X en el que calificó el operativo como un "intento de atacar a enemigos políticos y politizar a las fuerzas federales".

"Durante diez años, Trump me ha atacado con mentiras infundadas y campañas de difamación. Esta es solo la última escalada en su campaña de intimidación política", indicó. "No me van a silenciar".

Aunque el enfoque republicano en los antecedentes de Omar se remonta varios años, el registro ocurrió cuando faltan tres semanas para las elecciones legislativas, en las que Omar busca la reelección. Históricamente, el Departamento de Justicia ha procurado evitar acciones investigativas que involucren a un candidato dentro de los 60 días previos a una elección primaria o general. Líderes demócratas arremetieron contra el momento del operativo, asegurando que es el más reciente ejemplo de la "continua y corrupta instrumentalización" contra los adversarios percibidos de Trump.

"Durante años, Donald Trump y extremistas de ultraderecha han arremetido incansablemente contra la congresista Omar con viles ataques personales y acusaciones infundadas", señalaron en un comunicado conjunto el líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, y otros legisladores demócratas. "Ahora, a menos de 30 días de las elecciones de mitad de mandato, su violenta maquinaria de deportaciones masivas ha caído sobre el hogar de una integrante del Congreso debidamente elegida y su familia".

Trump dice que no tuvo "nada que ver" con el registro

El registro fue realizado por agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional, que forma parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus iniciales en inglés).

Un portavoz del DHS remitió las preguntas al Departamento de Justicia, el cual señaló en un comunicado que agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional ejecutaron una orden de registro autorizada judicialmente en el área de Washington, D.C., en relación con una investigación penal federal en curso, pero no entró en más detalles.

La calle donde se encuentra la vivienda de Omar fue bloqueada mientras algunos agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional retiraban cajas.

La operación se produjo apenas días después de que Trump se refirió de forma despectiva a Omar durante un mitin en Tennessee, diciendo que provenía de un país de "crimen y miseria", e insinuara que el vicepresidente JD Vance "y nuestra gente" la estaban investigando. Horas después del registro, Trump dijo a los periodistas que no tuvo "nada que ver" con lo sucedido y que "realmente depende del Departamento de Justicia".

Vance ha acusado en otras ocasiones a Omar de cometer fraude migratorio —una acusación que ella niega— y ha dicho que el gobierno busca vías para investigarla.

Omar ha sido blanco de los republicanos desde hace años

Omar, quien fue elegida por primera vez a la Cámara de Representantes en 2018, representa el 5º Distrito de Minnesota, que incluye a Minneapolis. Es parte de The Squad, un grupo de legisladoras progresistas que son una fuerza política en el ala de izquierda del Congreso pero que también han soportado reiterados ataques de Trump, incluso durante su primer mandato. Fue una de las primeras dos mujeres musulmano-estadounidenses en la Cámara y la primera refugiada africana elegida para el Congreso.

Cuando los republicanos tomaron el control de la Cámara en 2023, votaron para expulsar a Omar de la Comisión de Asuntos Exteriores, argumentando sus comentarios en contra de Israel.

Trump arremetió contra Omar durante un mitin en Iowa en enero pasado, horas antes de que un agresor roció a la congresista con una sustancia que resultó ser vinagre durante un evento en Minneapolis. El atacante fue condenado a 14 meses de prisión.

Omar ha refutado en repetidas ocasiones los señalamientos de críticos conservadores sobre su matrimonio y su estatus migratorio, incluso antes de convertirse en legisladora.

Según su biografía de la Cámara de Representantes, Omar ha dicho que ella y su familia huyeron de la guerra civil de Somalia cuando tenía 8 años: "La familia pasó cuatro años en un campamento de refugiados en Kenia antes de llegar a Estados Unidos en la década de 1990. En 1997, se mudó a Minneapolis con su familia".

Sitios conservadores en internet afirman que Omar se casó con un hermano para cometer fraude migratorio. Omar ha negado ampliamente las acusaciones como "mentiras repugnantes" y calificó la insinuación de "absurda y ofensiva".

"Ciertamente parece que hay algo sospechoso, pero todo el mundo tiene derecho a la igualdad de justicia bajo las leyes", dijo Vance a los periodistas en mayo. "Así que vamos a investigarlo. Vamos a echarle un vistazo. Si creemos que hay un delito, vamos a procesar ese delito. Y eso es algo que el Departamento de Justicia examina en este momento".

En una entrevista el marzo pasado con el podcaster conservador Benny Johnson, Vance dijo sin ofrecer pruebas que "de hecho pensamos que Ilhan Omar definitivamente cometió fraude migratorio contra los Estados Unidos de América". La oficina de Omar desestimó en su momento las afirmaciones de Vance, calificándolas de inventadas y difamatorias.

Cuando el podcaster Johnson le recordó el mes pasado a Mullin los comentarios de Vance sobre Omar y preguntó si ocurriría algo, el secretario de Seguridad Nacional respondió: "Va a pasar algo".

Afirmó que había una "investigación en curso" que, dejó entrever, examinaba un posible fraude en la documentación migratoria de la familia.

"Si llegamos a avanzar un caso, no será un caso político. En realidad es un caso porque hicieron las cosas mal", dijo Mullin. "Si decidiste infringir la ley o mentir en la información que le diste a Estados Unidos para poder entrar a Estados Unidos... eso no tiene fecha de expiración".