LONDRES (EFE).- El Gobierno británico no planea por ahora aplicar su llamado "Plan B" -que contemplaría la obligatoriedad de llevar mascarillas y el uso de pasaportes de vacunas- para afrontar el alza de contagios diarios de covid-19 en el Reino Unido cara al invierno, aclaró este miércoles un portavoz de Downing Street.
Esta fuente oficial señaló que continuarán supervisando las últimas cifras actualizadas por el Ministerio británico de Sanidad, que desde hace días no bajan de los 40,000 positivos, al tiempo que insistió en que el número de hospitalizaciones y muertes por el virus es ahora "sustancialmente menor" que a comienzos de año.
También aseguró que "no hay ningún plan propuesto para introducir nuevos confinamientos".
Según los últimos datos oficiales -de ayer, martes-, el Reino Unido contabilizó en las últimas 24 horas 43,738 nuevos contagios y otras 223 muertes por coronavirus, la cifra diaria más elevada desde marzo.
El citado portavoz del Gobierno subrayó que "lo importante es el hecho de que el programa de vacunación ha sido exitoso a la hora de romper el vínculo entre los casos y las hospitalizaciones y muertes".
"Nuestro foco continúa estando en asegurar que ponemos las vacunas de refuerzo a disposición de aquellos que son aptos", agregó.
En línea con las declaraciones del portavoz de Downing Street, el titular británico de Empresas, Energía y Estrategia Industrial, Kwasi Kwarteng, afirmó hoy, por su parte, que no ha llegado el momento de introducir ese "plan B" o de contingencia que tiene preparado el Gobierno conservador.
Esa estrategia contempla requisitos como llevar mascarillas, volver a recomendar el teletrabajo y recurrir a pasaportes de vacunas para permitir la entrada en locales nocturnos de Inglaterra y otros establecimientos concurridos.
También la Confederación de la Sanidad Pública, que representa a las organizaciones del servicio de salud, instó hoy al Ejecutivo a aplicar inmediatamente esa estrategia de contingencia.