LONDRES (EFE). El Reino Unido anunció este lunes sanciones económicas a responsables de violencia sexual en el marco de conflictos armados, con motivo del "Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos".
Tariq Ahmad, Representante Especial para la "Prevención de la Violencia Sexual en Conflictos" desde 2017, ha anunciado estas sanciones a responsables de estos delitos contra mujeres y niñas en Siria y la República Democrática del Congo (RDC).
Con el objetivo de prevenir y juzgar la violencia sexual en zonas de conflicto por parte de grupos armados, las medidas permiten congelar activos de los autores en el Reino Unido y prohibir su entrada en el país, según un comunicado oficial.
En particular, estas sanciones van dirigidas a dos líderes militares en RDC, Désiré Londroma Ndjukpa (milicia Lendu,CODECO) y William Yakutumba (milicia Mai-Mai, CNPSC) por "violar las leyes humanitarias internacionales" al ordenar a miembros de sus milicias cometer violaciones en masa contra civiles.
Asimismo, la misma sanción se dirige a Abdel Karim Mahmoud Ibrahim, Jefe del Estado Mayor del Ejército sirio, y al Ministro de Defensa, Ali Mahmoud Abbas, por "autorizar violencia de género y la perpetración de violaciones sistemáticas contra la población civil", afirma el comunicado.
Como parte de este nuevo grupo de medidas, el Ministerio de Exteriores británico ha realizado, en colaboración con varias ONG y la Fundación Mukwege, una guía sobre "las obligaciones de los Estados en relación con la violencia sexual en conflictos armados", para ayudar a mujeres y niñas, víctimas mayoritarias de estos crímenes.
El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó en 2008 la resolución 1820, por la cual " la violación y otras formas de violencia sexual pueden constituir un crimen de guerra, un crimen de lesa humanidad o un acto constitutivo con respecto al genocidio".
Se estima que entre un 20 y un 30 por ciento de mujeres y niñas en zonas de conflicto son víctimas de violaciones u otros tipos de violencia sexual, por lo que el uso de ésta como " arma de guerra" debe cesar, afirma Ahmed, que reitera que el Reino Unido hará responsables a los perpetradores de sus horrendos crímenes".