Buenos Aires, Arg.- Una movilización en Argentina contra un polémico proyecto de ley que contiene varias iniciativas ultraliberales impulsadas por el Gobierno de Javier Milei fue disuelta por las fuerzas de seguridad, que arremetieron contra los manifestantes a las puertas del Congreso.
Bajo la consigna “la patria no se vende” y pese a las intensas lluvias registradas este jueves en Buenos Aires, la manifestación convocó a agrupaciones sociales, sindicales, políticas y estudiantiles y a ciudadanos independientes.
La concentración frente a la sede del Congreso argentino, en Buenos Aires, fue convocada para manifestar el amplio rechazo social al capítulo sobre la venta de tierras a extranjeros dentro del proyecto sobre ‘inviolabilidad’ de la propiedad privada que impulsa el Ejecutivo.
El polémico capítulo relajaba las restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros y, según el oficialismo, su tratamiento fue simplemente “postergado” con el objetivo de “enriquecerlo con nuevos aportes” y “alcanzar un mayor nivel de consenso”.
La protesta convocada para este jueves tuvo lugar igualmente y transcurrió sin incidentes, hasta que las fuerzas de seguridad, parapetadas detrás del vallado dispuesto alrededor del Congreso, comenzaron a disparar gases lacrimógenos, balas de goma y chorros de agua desde camiones policiales, ante los cual muchos manifestantes retrocedieron.
Luego, los policías abrieron los vallados y avanzaron hasta desalojar de manifestantes la plaza frente al Congreso.
“Es inaceptable lo que se quiere hacer con nuestras tierras, con nuestra Argentina. No entiendo qué piensa el presidente y adónde quiere llegar. Estoy en desacuerdo con todas las políticas que está implementando desde que está en el Gobierno”, dijo Marta Lucero, quien participó de la protesta de este jueves frente al Congreso.
El proyecto que debate el Senado y que, de ser aprobado, será girado a la Cámara de Diputados para su discusión, contiene, entre otros capítulos, iniciativas para acelerar los desalojos, poner límites al Estado para expropiar activos -aunque sean de utilidad pública- y quitar restricciones sobre el uso de tierras rurales y bosques que hubieran sufrido incendios.
“Queremos que esta ley no prospere, no solo lo que tiene que ver con las tierras, sino también la quema de bosques y los alquileres, algo que va a afectar a mucha gente. Las leyes que impulsa el Gobierno solo benefician a pequeñas minorías, grupos económicos concentrados y capitales extranjeros”, afirmó por su parte Sergio Alarcón, integrante de una agrupación política peronista.