Rescatan a cinco sobrevivientes, a 9 días del sismo

Suman más de 40 mil los muertos debido a movimientos telúricos tanto en Turquía como en Siria

Estambul, Turquía.- Cinco personas han sido rescatadas con vida después de estar 9 días atrapadas entre los escombros tras los terremotos que devastaron el sureste de Turquía y ha dejado al menos 40,000 muertos en este país y en Siria.

El último rescate tuvo lugar sobre las 13.00 GMT en Antioquía, una de las ciudades con mayor nivel de destrucción, donde sacaron con vida a una mujer y a sus dos hijos pequeños de los escombros, tras 228 horas atrapados.

Solo una hora antes, los rescatistas pudieron sacar con vida a una mujer de 74 años, Cemile Kekeç, en Kahramanmaras, cercana al epicentro del sismo.

En la misma ciudad, una mujer de 42 años, Melike Imamoglu, fue descubierta con vida en un edificio derrumbado, después de que los equipos de búsqueda escucharan sus llamadas de socorro.

Según declaró un miembro del equipo de rescate al diario Hürriyet, la mujer no solo estaba sana y salva tras 222 horas atrapada entre los cascotes, sino incluso “mejor que los que estaban fuera”, algo inexplicable, aseguró.

Estos cinco rescates casi milagrosos se añaden al de otra mujer, Fatma Güngör, de 77 años, que fue salvada poco antes de la medianoche en la ciudad de Adiyaman.

Por otra parte, unos 50,000 edificios en el sureste de Turquía han sufrido daños graves por los dos terremotos del pasado día 6 de febrero, por lo que deben ser derribados de inmediato, estima este miércoles el Ministerio de Urbanismo turco.

La cifra de fallecidos por los dos sismos, de fuerza 7.7 y 7.6, alcanza ya los 40,000 en Turquía y los 5,000 en Siria, pero se teme que aún puede subir mucho más, cuando empiecen a retirarse las toneladas de escombros.

Más de 7,000 expertos están investigando los daños en las 10 provincias afectadas y han examinado ya 387,000 edificios que suman 1.8 millones de viviendas u oficinas, señala un comunicado del ministerio.

El ministro del Interior, Süleyman Soylu, prometió que ningún lugar se iba a limpiar de escombros sin antes tomarse muestras de los cascotes para determinar la calidad del hormigón o la estructura y poder depurar responsabilidades en el futuro por posibles fallos en la construcción.